
Aceras intransitables atrapan a Amparo en su casa de Santa Cruz.
El mal estado de las aceras en Santa Cruz mantiene a Amparo, una vecina de 74 años con movilidad reducida, encerrada en casa desde hace un año, impulsando a su esposa a reclamar soluciones al Ayuntamiento.
Amparo, una vecina de 74 años de Santa Cruz, lleva un año sin poder salir de su casa en la calle Manuel Verdugo, en el barrio Uruguay. Poco antes de la pandemia, sufrió una depresión que derivó en un aneurisma cerebral y una hidrocefalia. Esto la dejó dependiendo de una silla de ruedas para moverse.
Desde entonces, su esposa Juani, con quien lleva 31 años de relación y 4 de matrimonio, es quien la cuida. Amparo tiene una incapacidad de grado 3 que le impide dar más de diez pasos, limita su habla y le quita toda autonomía, incluyendo el control de esfínteres.
Juani cuenta a DIARIO DE AVISOS que, hace años, ella y las auxiliares solían llevar a Amparo a pasear en su silla de ruedas hasta el puente Zurita. Sin embargo, el mal estado y la falta de mantenimiento de las aceras en calles como Obispo Pérez Cáceres, El Olvido o Sor Carmen Iriarte, les impide sacarla de casa desde hace casi un año. Las ruedas de la silla se quedan atascadas en los bordillos o en los rebajes, lo que representa un grave peligro para Amparo, dada su movilidad reducida. "Incluso, a pesar de ir atada, varias veces ha estado a punto de caerse de cara", lamenta Juani.
Juani solo pide al Ayuntamiento que arregle las calles para poder volver a pasear con su esposa por el barrio. "Me da mucha pena que esté encerrada en casa", dice. "He tenido que pedir servicios médicos y de fisioterapia a domicilio porque es imposible sacarla en la silla de ruedas".
Por su parte, el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, ha declarado que no conocía el caso. Sin embargo, asegura que enviará a la empresa de mantenimiento de la ciudad a revisar las aceras y que, según el informe, se actuará para intentar mejorar la accesibilidad en la zona.