
El Festival Cuentos Breña Alta celebra su 20.ª edición tendiendo un puente cultural entre Canarias y México
La vigésima edición del Festival Cuentos Breña Alta se celebra hasta el 15 de noviembre consolidándose como un puente cultural entre Canarias y México mediante una programación multidisciplinar centrada en la tradición oral y la festividad del Día de Muertos.
La vigésima edición del Festival Cuentos Breña Alta, según ha dado a conocer la organización del evento, se consolida este año como un puente cultural entre Canarias y México. La cita, que se desarrollará desde este sábado hasta el próximo 15 de noviembre, pone el foco en la riqueza de la tradición oral mexicana, integrando esta herencia en el tejido social y artístico de La Palma.
Más allá de la mera exhibición de relatos, el encuentro busca explorar la gestión de la memoria y el duelo a través de la festividad del Día de Muertos. Esta temática vertebra una agenda multidisciplinar que abarca desde la música y las artes plásticas hasta la formación especializada. En este sentido, la programación incluye un seminario de narración oral a cargo de Carolina Rueda, además de una oferta pedagógica que contempla sesiones para bebés, actividades de carácter familiar y recorridos didácticos para centros educativos.
El diálogo entre ambas orillas del Atlántico queda patente en la identidad visual del festival, cuya imagen oficial ha sido creada por la ilustradora Mariana Alcántara. Su propuesta gráfica amalgama elementos botánicos propios de la cultura mexicana, como la flor de cempasúchil, con la iconografía marina del archipiélago canario.
La oferta cultural se completa con tres ejes expositivos diferenciados. Por un lado, la asociación Colmexcan ha coordinado la instalación de un altar de muertos, elemento central de la cosmovisión mexicana. Por otro, la producción artística local cobra protagonismo en la muestra colectiva dedicada a las Catrinas. Finalmente, la vertiente literaria se traslada al plano visual con la propuesta de Sara González, quien revisita el clásico de los hermanos Grimm mediante la técnica del origami. Con la participación de narradores procedentes de Galicia, Colombia, México y las islas, el festival reafirma su papel como un nodo de intercambio cultural que trasciende las fronteras insulares.