El Gobierno de Canarias pide al Ministerio de Cultura frenar el derribo del silo de grano en Santa Cruz de Tenerife

El Gobierno de Canarias pide al Ministerio de Cultura frenar el derribo del silo de grano en Santa Cruz de Tenerife

Recurso: Diario de Avisos

El Gobierno de Canarias solicita la intervención urgente del Ministerio de Cultura para frenar la demolición del antiguo silo de grano de Santa Cruz de Tenerife y protegerlo como Bien de Interés Cultural ante su valor como patrimonio industrial único.

La preservación del patrimonio industrial español se enfrenta a una prueba de fuego en Santa Cruz de Tenerife. Según ha dado a conocer Diario de Avisos, el antiguo silo de grano situado en la autovía de San Andrés se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema, ante la inminente ejecución de un proyecto de derribo impulsado por la Autoridad Portuaria. La infraestructura, valorada en cerca de 1,5 millones de euros para su demolición, es objeto de una pugna administrativa que pone de relieve las tensiones entre la gestión de los espacios portuarios y la salvaguarda de la memoria histórica.

El Ejecutivo autonómico ha elevado una petición formal al Ministerio de Cultura para que intervenga de inmediato. La Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural advierte que la desaparición de este inmueble supondría un menoscabo irreparable para el legado industrial del país, al tratarse del último ejemplar de tipo P que subsiste en territorio nacional. La urgencia de la solicitud radica en el avanzado estado del proceso de licitación, que podría derivar en el inicio de las obras de forma inminente si no se dictan medidas cautelares que frenen la actuación.

El conflicto competencial añade una capa de complejidad al caso. Al estar el silo ubicado en suelo de dominio público portuario estatal, la capacidad de maniobra del Gobierno de Canarias es limitada, lo que obliga a buscar una interlocución directa con Puertos del Estado. La propuesta autonómica sugiere la apertura de un diálogo urgente y la posibilidad de incoar un expediente para declarar el edificio Bien de Interés Cultural (BIC), una figura que otorgaría la protección jurídica necesaria para garantizar su supervivencia.

El respaldo a la conservación del silo es transversal. Tanto el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife como el Cabildo insular han manifestado su disposición a colaborar en la búsqueda de alternativas, mientras que el Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife (COA) ha aportado informes técnicos que desmienten el estado de ruina que se ha esgrimido para justificar su eliminación. El COA sostiene que la rehabilitación es una opción viable y compatible con la operatividad del puerto, alineándose con los criterios del Plan Nacional de Patrimonio Industrial.

Este edificio, pieza clave de la red de almacenamiento de grano de la posguerra, no solo posee un valor arquitectónico y tecnológico singular, sino que actúa como un referente paisajístico en el litoral tinerfeño. La controversia actual subraya la necesidad de armonizar el desarrollo de las infraestructuras logísticas con el cumplimiento de los deberes constitucionales de protección del patrimonio, un debate que ahora queda en manos del Ministerio de Cultura ante la amenaza de una pérdida que, de consumarse, sería irreversible.