Alcalá, el refugio costero en Tenerife que ha conquistado a Belén Esteban

Alcalá, el refugio costero en Tenerife que ha conquistado a Belén Esteban

Recurso: El Día

La elección de Alcalá, en Guía de Isora, como destino vacacional por parte de Belén Esteban destaca el creciente interés por los enclaves costeros tinerfeños que logran preservar su identidad marinera frente al turismo de masas.

La elección de Alcalá, en el municipio tinerfeño de Guía de Isora, como lugar de descanso por parte de la figura televisiva Belén Esteban, tal y como ha trascendido a través de sus publicaciones en redes sociales, vuelve a poner de relieve el atractivo de los enclaves costeros que logran preservar su identidad frente a la presión del turismo de masas. Este fenómeno, habitual en la crónica social, sirve de termómetro para medir el interés creciente por destinos que, sin renunciar a la infraestructura necesaria, mantienen una escala humana vinculada a la tradición marinera.

El núcleo de Alcalá, situado estratégicamente entre Playa San Juan y los acantilados de Los Gigantes, se ha consolidado como un punto de referencia en el suroeste de la isla. A diferencia de los grandes complejos hoteleros que dominan el sur de Tenerife, esta localidad articula su oferta en torno a un paseo marítimo que conecta el antiguo muelle con zonas de baño de origen volcánico, incluyendo piscinas naturales y calas de callao y arena negra. Esta configuración geográfica no solo define el paisaje, sino que condiciona la dinámica social del pueblo, centrada en la parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria y en una actividad comercial que incluye un mercadillo semanal cada lunes.

Desde una perspectiva económica y turística, la relevancia de este enclave reside en su capacidad para integrar la actividad pesquera tradicional con una oferta gastronómica basada en el producto local. La proximidad al puerto permite que la restauración de la zona mantenga una oferta de pescado fresco que constituye uno de sus principales reclamos. Asimismo, su ubicación geográfica permite a los visitantes acceder con facilidad a hitos naturales de gran relevancia, como la formación volcánica de Los Gigantes, manteniendo al mismo tiempo una atmósfera de mayor sosiego.

No obstante, la popularidad de estos espacios conlleva el reto de la gestión de la seguridad, especialmente en lo relativo al baño en zonas de costa abierta al Atlántico, donde las condiciones del oleaje exigen una vigilancia constante. La estancia de figuras públicas en este tipo de localizaciones subraya la tendencia de un perfil de visitante que busca la autenticidad de los núcleos tradicionales canarios, un segmento que, lejos de las grandes aglomeraciones, encuentra en Alcalá un equilibrio entre la oferta de servicios y la preservación de un entorno costero que aún conserva las trazas de su pasado pesquero.