
Bahía del Duque: 30 años de lujo forjados por su equipo humano.
El Hotel Bahía del Duque, referente de lujo en Tenerife por más de treinta años, se distingue por su excelencia en el servicio y una cultura de equipo que prioriza el talento humano para crear experiencias únicas.
El Hotel Bahía del Duque, situado en una finca de más de 100.000 metros cuadrados frente al Atlántico y rodeado de vegetación tropical, lleva más de treinta años siendo un referente de lujo y arquitectura en el sur de Tenerife. Además, ha creado una cultura de equipo donde priman la excelencia, el compromiso y el cuidado de las personas.
Considerado por expertos como uno de los mejores hoteles de Europa y un modelo de hospitalidad de alto nivel a nivel mundial, Bahía del Duque es el hotel más importante de The Tais Hotels & Villas. Su clave está en la excelencia del servicio y en cuidar hasta el más mínimo detalle.
Detrás de esta experiencia impecable hay un equipo de 650 personas y una forma de gestionar el talento que ha sabido adaptarse al ritmo del turismo de lujo. Al frente del área de Personas está Maricruz Fernández, quien conoce el hotel desde que abrió sus puertas.
—Llegaste al hotel casi desde el principio. ¿Cuánto tiempo llevas en Bahía del Duque?
—Con mucho orgullo, puedo decir que fui parte del equipo que inauguró el hotel. Llegué en septiembre de 1993, llena de ilusión y admiración por este lugar tan maravilloso.
—¿Cómo ha sido tu carrera profesional aquí?
—Diría que ha sido increíblemente enriquecedora. El hotel me ha dado la oportunidad de crecer y aprender en un ambiente que me ha puesto a prueba y me ha ayudado a superar dificultades. He tenido el privilegio de trabajar con profesionales excepcionales, de quienes he aprendido mucho y sigo aprendiendo, y con quienes he compartido grandes momentos de desarrollo.
No solo aprendí de mis predecesores, sino que hoy sigo aprendiendo de mis compañeros. En todos estos años he desarrollado una cualidad clave: la resiliencia. Estoy muy agradecida por las experiencias, porque cada desafío me ha permitido seguir creciendo. Pensándolo bien… me hace sentir muy bien.
Durante estos años, Bahía del Duque no solo ha crecido con la creación de Las Villas o su spa Bahía Wellness Retreat, sino que también ha cambiado la idea de lujo, haciéndola más emocional, más vivencial y más humana.
—Desde tu punto de vista, ¿cómo ha cambiado el turismo de lujo y qué tipo de profesionales se necesitan ahora?
—El sector ha evolucionado mucho. Hoy ya no se buscan solo habilidades técnicas o conocimientos concretos. Se valora mucho la capacidad de adaptación, la empatía y el cuidado por los detalles. También la habilidad para adelantarse a lo que el cliente necesita, la creatividad para ofrecer experiencias únicas y, por supuesto, la resiliencia frente a los desafíos.
Los equipos deben combinar las capacidades de siempre con una visión más innovadora y flexible. El lujo de hoy pide sensibilidad, intuición y una conexión muy fuerte con el cliente.
—¿Cuántas personas trabajan hoy en el Hotel Bahía del Duque?
—En el hotel somos un equipo de 650 personas. Estamos distribuidos en áreas como Alojamiento, Alimentación y Bebidas, Imagen y Entretenimiento, Administración y Recursos Humanos, Relaciones Laborales y Compras, Comercial y Eventos, Revenue y Reservas. Todas estas áreas están bajo la dirección de la Gerencia General y las Direcciones de cada departamento.
—¿Cómo describirías el espíritu y las cualidades de quienes trabajan aquí?
—Su buen hacer se basa en la pasión por el servicio, el compromiso con la excelencia, el trabajo en equipo, una actitud positiva frente a los desafíos, flexibilidad y un cuidado minucioso de los detalles.
Gestionar el talento en un hotel tan grande requiere procesos estrictos, pero también una bienvenida que transmita la cultura, los valores y el sentido de pertenencia desde el primer día.
—¿Cómo es el proceso para seleccionar y dar la bienvenida a un nuevo empleado?
—Todo empieza con la búsqueda de candidatos, que hacemos a través de escuelas y universidades, plataformas de empleo, nuestra web o LinkedIn. Después, hacemos una o varias entrevistas para ver las habilidades y si la persona encaja con la cultura del hotel.
Una vez que se incorpora, hacemos una presentación inicial para explicar el proyecto, los valores y las tareas del puesto. Durante las primeras semanas, el nuevo empleado recibe apoyo continuo para integrarse al equipo y adaptarse a su función.
—Si tuvieras que resumir por qué el personal es lo que realmente distingue al hotel, ¿cómo lo definirías?
—Porque, más allá de dar un servicio, es capaz de crear momentos únicos. Lo logra con actitud, naturalidad, espontaneidad, dedicación y un trato personalizado, mostrando nuestros valores de excelencia y calidez.
—¿Qué hace especial trabajar en Bahía del Duque, desde la perspectiva del equipo?
—El compañerismo y el trabajo en equipo. No todo es fácil y siempre hay obstáculos, pero cuando aparecen las dificultades, todos nos unimos. Compartimos metas comunes y, aunque a veces las cosas no salen como esperamos, el ambiente de apoyo y colaboración nos permite superarlo juntos. Es un lugar donde el esfuerzo de todos siempre se valora.
Bahía del Duque ha demostrado que el lujo no solo se ve en sus instalaciones, gastronomía o ubicación, sino en su capacidad para atraer, cuidar y hacer crecer a las personas que lo hacen posible cada día. Es un modelo donde la excelencia nace y se mantiene, desde dentro.