
El TEA proyecta este fin de semana el drama francés «Nino»
El TEA de Tenerife proyecta este fin de semana la aclamada película francesa Nino, el debut cinematográfico de Pauline Loquès que explora la vulnerabilidad humana y la reconstrucción de vínculos afectivos ante la adversidad.
El cine europeo de autor encuentra este fin de semana un espacio de reflexión en el TEA (Tenerife Espacio de las Artes), que incorpora a su cartelera el largometraje Nino. Según ha informado la institución cultural, el centro acogerá las proyecciones de esta obra desde este viernes hasta el domingo, siempre a partir de las 19.00 horas, en versión original en francés con subtítulos en castellano.
La cinta, que supone el debut en la dirección de Pauline Loquès, aborda la vulnerabilidad existencial a través de un protagonista de 29 años que, tras ser diagnosticado de una patología oncológica en la garganta, se ve obligado a gestionar una red de apoyo personal en un plazo de apenas 72 horas para poder comenzar su terapia médica. Este planteamiento narrativo sirve como eje para explorar la reconstrucción de los vínculos afectivos y la superación del aislamiento social en el contexto urbano de París.
El respaldo de la crítica especializada ha sido notable, consolidando a este título como uno de los fenómenos cinematográficos de la temporada. Su trayectoria internacional se vio refrendada durante el pasado año con dos premios César —mejor ópera prima y mejor actor revelación—, además del reconocimiento al mejor intérprete masculino en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes para Théodore Pellerin. El reparto se completa con figuras de la talla de Noémie Merlant, Sandrine Bonnaire y Aloïse Sauvage, quienes arropan al protagonista en este relato sobre la urgencia de la vida y la necesidad de compañía ante la adversidad.
La llegada de esta película a la capital tinerfeña permite al público local acceder a una obra que ha logrado trascender las fronteras francesas, destacando por su capacidad para transformar un diagnóstico médico en un ejercicio de introspección sobre la condición humana. La propuesta de Loquès se suma así a la oferta cultural del TEA, reafirmando el compromiso del centro con el cine independiente que, más allá del entretenimiento, busca interpelar al espectador sobre la fragilidad y la resiliencia.