
Incautado un alijo récord de 30 toneladas de cocaína en un buque frente a Canarias
La Guardia Civil ha interceptado cerca de las Islas Canarias el buque Arconian con un alijo estimado de 30 toneladas de cocaína y 23 tripulantes armados, marcando un hito histórico en la lucha contra el narcotráfico transoceánico.
La reciente incautación de un cargamento de cocaína sin precedentes en aguas próximas al archipiélago canario marca un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico transoceánico. Según adelantan diversas fuentes periodísticas, la Guardia Civil ha logrado interceptar el buque Arconian, que transportaba una cifra estimada de 30 toneladas de estupefacientes, una cantidad que, de confirmarse tras el pesaje definitivo, se convertiría en el mayor alijo jamás aprehendido en alta mar en esta ruta.
La operación, que se encuentra bajo secreto de sumario y es coordinada por la Audiencia Nacional, pone de relieve la sofisticación logística de las organizaciones criminales que operan entre África y Europa. El carguero, que zarpó de Freetown (Sierra Leona) el pasado 22 de abril con destino teórico a Libia, fue abordado durante la noche del 1 de mayo a unas 200 millas de Tenerife. La intervención requirió la movilización de efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) número 8 y de la Unidad Especial de Intervención (UEI), quienes emplearon lanchas semirrígidas para asegurar la embarcación.
El despliegue de seguridad a bordo del Arconian revela una estructura de protección armada inusual. Entre los 23 tripulantes detenidos —17 de nacionalidad filipina, encargados de la navegación, y 6 congoleños, responsables de la custodia—, los agentes hallaron fusiles de asalto tipo AK-47 y M16. Este armamento, localizado en la zona de proa, tenía como fin declarado evitar el robo de la mercancía por parte de bandas rivales, una práctica conocida en el argot criminal como "vuelco".
La investigación apunta a que el buque funcionaba como una plataforma logística móvil. Además de la droga, oculta en el interior del casco, la embarcación transportaba combustible destinado a abastecer a lanchas rápidas. La hipótesis principal de los investigadores sugiere que el cargamento estaba destinado a ser alijado de forma fraccionada en aguas cercanas a Canarias y al Estrecho de Gibraltar, utilizando estas embarcaciones menores para introducir la sustancia en territorio peninsular o insular.
Este suceso subraya la creciente importancia de la Ruta Africana en el tráfico de cocaína hacia el Viejo Continente. La capacidad de las redes criminales para utilizar buques de gran tonelaje, dotados de seguridad privada armada, obliga a las fuerzas de seguridad españolas a intensificar la vigilancia en el Atlántico, un escenario donde la cooperación internacional y la capacidad de despliegue de unidades de élite resultan determinantes para desarticular redes que, cada vez más, operan con una logística propia de las grandes empresas navieras. El Arconian llegó al puerto de Las Palmas de Gran Canaria durante la tarde del pasado domingo, donde se procederá al recuento oficial y al análisis de las pruebas incautadas.