Rescatan a dos cachorros en condiciones de maltrato en un inmueble precintado de Santa Cruz de Tenerife

Rescatan a dos cachorros en condiciones de maltrato en un inmueble precintado de Santa Cruz de Tenerife

Recurso: Diario de Avisos

La Policía Nacional ha rescatado a dos cachorros en condiciones de extrema desatención en un inmueble de Santa Cruz de Tenerife que ya había sido precintado por maltrato animal en septiembre de 2025.

La reincidencia en casos de maltrato animal vuelve a poner el foco en la eficacia de las medidas cautelares y el control de la habitabilidad en Santa Cruz de Tenerife. Según ha trascendido recientemente, las autoridades han intervenido nuevamente en un inmueble de la calle Febles Campos, número 28, donde se ha localizado a dos cachorros —un ejemplar de pitbull y otro de pastor belga malinois— en condiciones de desatención extrema, carentes de suministros básicos como agua o alimento.

Este suceso adquiere una dimensión crítica al tratarse de un espacio que ya fue objeto de una operación policial en septiembre de 2025. En aquella ocasión, los efectivos lograron retirar siete animales, entre ellos cinco perros y dos aves rapaces, que vivían en un entorno marcado por la insalubridad. A pesar de que la propiedad fue precintada tras dicha intervención, el ocupante logró acceder de nuevo al domicilio, lo que ha derivado en la apertura de diligencias judiciales por parte de la Policía Nacional por un presunto delito de maltrato animal.

La actuación, ejecutada de forma coordinada entre la Policía Nacional y el grupo Proteu de la Policía Local, responde a las denuncias vecinales que alertaban sobre olores persistentes y ruidos inusuales provenientes del interior. Tras el rescate, los animales han sido trasladados al albergue de Valle Colino para someterse a una evaluación veterinaria urgente.

Más allá de la responsabilidad penal por el estado de los canes, el informe policial subraya una problemática estructural añadida: el edificio presenta un deterioro avanzado que compromete su estabilidad. La constatación de este riesgo de derrumbe añade una capa de complejidad a la gestión del caso, evidenciando la precariedad de las condiciones de habitabilidad en un inmueble que, pese a las actuaciones previas de las fuerzas de seguridad, ha vuelto a ser escenario de una situación de vulnerabilidad extrema.