Alertan del peligro de acceder a la playa de La Garañona por riesgo de desprendimientos

Alertan del peligro de acceder a la playa de La Garañona por riesgo de desprendimientos

Recurso: Diario de Avisos

Las autoridades desaconsejan el acceso a la playa de La Garañona en Tenerife debido al grave riesgo de desprendimientos y a la inestabilidad de sus acantilados, instando a los visitantes a observar el entorno únicamente desde el mirador habilitado.

La gestión de los espacios naturales en el archipiélago canario vuelve a situarse en el centro del debate tras las recientes advertencias emitidas sobre el estado de la playa de La Garañona, en El Sauzal, tal y como recoge la información difundida por medios locales. Este enclave, caracterizado por su orografía volcánica y una extensión de 1,3 kilómetros, ejemplifica la tensión constante entre el valor paisajístico de la costa norte de Tenerife y la fragilidad geológica de sus acantilados, que superan los 200 metros de desnivel.

La peligrosidad del terreno es el factor determinante que ha llevado a las administraciones a desaconsejar el descenso a la franja costera. El antiguo sendero utilizado históricamente por los pescadores se encuentra actualmente en un estado de deterioro que lo hace inviable para el tránsito peatonal, con una incidencia recurrente de desprendimientos de materiales. Esta inestabilidad del terreno, sumada a la alta energía del oleaje atlántico en esta zona de la isla —mucho más expuesta que los litorales del sur—, convierte cualquier intento de acceso a la arena en una actividad de alto riesgo.

Desde una perspectiva de seguridad pública, las autoridades insisten en que la contemplación de este entorno debe limitarse a las infraestructuras habilitadas para tal fin. El Parque-Mirador de La Garañona se erige como la única alternativa responsable para observar el paraje, permitiendo disfrutar de su valor geológico sin comprometer la integridad física de los visitantes. En este sentido, se recuerda a los usuarios la necesidad de verificar los boletines de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) antes de planificar cualquier actividad en el entorno costero, dado que las condiciones marítimas en el norte de Tenerife pueden variar drásticamente, aumentando la vulnerabilidad de quienes se aventuran fuera de las zonas señalizadas.