El Auditorio de Tenerife cierra su ciclo lírico con cifras de asistencia récord y un notable rejuvenecimiento del público

El Auditorio de Tenerife cierra su ciclo lírico con cifras de asistencia récord y un notable rejuvenecimiento del público

Recurso: Diario de Avisos

El Auditorio de Tenerife cierra su ciclo lírico 2025-2026 con una asistencia récord superior a los 28.000 espectadores y un notable rejuvenecimiento de su público, consolidando su gestión cultural con cifras históricas de abonados.

El Auditorio de Tenerife ha cerrado el ciclo lírico 2025-2026 con cifras de asistencia sin precedentes en sus más de dos décadas de trayectoria, un hito que, según los datos facilitados por el Cabildo insular, marca un punto de inflexión en la gestión cultural de la entidad. Este balance positivo no solo se refleja en el volumen total de espectadores, que superó los 28.000 asistentes, sino también en una diversificación demográfica que sugiere una ruptura con la percepción tradicional de la ópera como un ámbito restringido a minorías.

El consejero de Cultura, José Carlos Acha, ha subrayado la relevancia de haber superado el umbral de los 1.300 abonados, una cifra inédita para la institución. Este fenómeno de fidelización se ve respaldado por las previsiones para la próxima temporada, donde ya se han reservado más de 6.000 localidades, destacando que un 10% de estas reservas corresponden a menores de 30 años. Esta tendencia al rejuvenecimiento del público es un síntoma de la eficacia de las estrategias de divulgación implementadas, entre las que han jugado un papel fundamental las sesiones pedagógicas de Ramón Gener y Javi Alonso, así como los recitales de José Bros y las veladas de lied, que en conjunto atrajeron a más de 3.000 personas.

La programación ha destacado por su ambición y variedad, combinando formatos de gran escala con propuestas de proximidad. El ciclo, que concluyó en junio con la zarzuela La verbena de la Paloma —la cual congregó a 4.200 espectadores en tres funciones—, incluyó hitos como Yerma (3.800 asistentes), El holandés errante (4.000), Roméo et Juliette (3.900), Orfeo ed Euridice (2.700), Adiós a la bohemia (2.000), El castillo de Barbazul (1.000) y Los celos hacen estrellas y el amor hace prodigios (250). A esto se sumó el ciclo Ópera en minúscula, que repartió siete espectáculos entre el Auditorio, el Espacio La Granja y el Teatro Leal, sumando más de 800 espectadores.

Este éxito de público en Tenerife se enmarca en un contexto nacional donde los centros de artes escénicas buscan fórmulas para garantizar su sostenibilidad financiera y social. La capacidad de atraer a un público joven y consolidar una base de abonados estable es, hoy en día, el principal indicador de salud para cualquier teatro lírico en España, permitiendo que la programación deje de ser una oferta estática para convertirse en un motor cultural activo dentro de la comunidad.