Arona reactiva la sede policial de El Fraile para reforzar la seguridad y descentralizar el servicio

Arona reactiva la sede policial de El Fraile para reforzar la seguridad y descentralizar el servicio

Recurso: El Día

El Ayuntamiento de Arona refuerza su seguridad ciudadana con la reapertura de la sede policial en El Fraile, apoyada por la incorporación de 31 nuevos agentes y la modernización de sus recursos técnicos.

La estrategia de seguridad ciudadana en el municipio tinerfeño de Arona ha experimentado un giro táctico con la reciente reactivación de la sede policial en El Fraile, una medida que, según ha trascendido a través de los canales informativos locales, busca descentralizar la gestión de la seguridad y optimizar la proximidad con el ciudadano. Esta reapertura, ubicada en las instalaciones del Centro Cívico de la calle San Sebastián de La Gomera, no solo pretende dar cobertura a este núcleo poblacional, sino que se erige como un nodo operativo para atender las demandas de áreas circundantes como Las Galletas, Costa del Silencio, Guaza, Palm-Mar, Guargacho y Parque La Reina.

Este movimiento administrativo se sustenta en una reciente expansión de los recursos humanos y técnicos del cuerpo municipal. La incorporación de 31 nuevos agentes ha sido el catalizador que ha permitido al consistorio aronero reconfigurar su despliegue territorial. A este incremento de plantilla se suma una renovación del parque móvil, compuesto por 26 unidades que abarcan desde patrullas convencionales y motocicletas hasta vehículos especializados para la Unidad de Atestados y el transporte de la nueva Unidad K9, esta última dotada con tres canes. Asimismo, la implementación de una unidad de drones y la reorganización interna de la sección de atestados reflejan una apuesta por la especialización técnica frente a la complejidad de las infracciones actuales.

Desde la perspectiva de la gestión municipal, la alcaldesa Fátima Lemes y el responsable del área de Policía Local, Héctor Reyes, han enmarcado esta reapertura dentro de una hoja de ruta más amplia que comenzó el pasado mes de marzo con la puesta en marcha de la oficina de Los Cristianos. La intención declarada por el equipo de gobierno es que la capacidad operativa del cuerpo sea proporcional a las necesidades vecinales, permitiendo una mayor frecuencia en los dispositivos preventivos. Estas actuaciones, que ya se están ejecutando en diversos puntos del municipio, se centran en el control del tráfico, la vigilancia de vehículos de movilidad personal, la lucha contra el tráfico de sustancias estupefacientes y la persecución de infracciones administrativas.

La descentralización de los servicios policiales es una tendencia creciente en los municipios de gran extensión geográfica y alta densidad poblacional en España, donde la proximidad física entre el agente y el residente suele traducirse en una mayor percepción de seguridad y una respuesta más ágil ante la incidencia menor. Con este paso, Arona intenta consolidar un modelo de policía de barrio que, apoyado por la reciente inyección de medios materiales, busca equilibrar la vigilancia preventiva con la atención directa al administrado, dejando abierta la puerta a futuras ampliaciones de servicios en función de la evolución de la demanda ciudadana.