
La Laguna investiga si el subsuelo de la Casa del Corregidor alberga un antiguo calabozo del siglo XVIII
La Casa del Corregidor de La Laguna inicia una fase arqueológica decisiva para confirmar la existencia de un antiguo calabozo del siglo XVIII bajo su patio interior mediante técnicas de mínima invasión.
La investigación arqueológica en la Casa del Corregidor de La Laguna ha entrado en una fase decisiva, tal y como ha informado la concejalía de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento lagunero. El objetivo central de estos trabajos, que se prolongarán durante los próximos dos meses, es determinar si el subsuelo del patio interior alberga un antiguo calabozo, una hipótesis que ya se planteó durante la intervención inicial realizada el pasado año tras la detección de anomalías mediante georradar.
La importancia de este proyecto, coordinado por los especialistas Enrique J. Fernández Vega y Sergio Pou Hernández, radica en la posibilidad de recuperar una estructura que, según los registros del Archivo Histórico Municipal, poseía una complejidad arquitectónica notable. Los documentos consultados describen una prisión del siglo XVIII dotada de estancias diferenciadas, incluyendo dependencias para hombres y mujeres, un oratorio y el despacho del alcaide. La actual campaña, ejecutada por la firma Serventía, Gestión Patrimonial, busca verificar si estas dependencias históricas permanecen sepultadas bajo las cotas actuales o si el espacio detectado corresponde a una formación geológica natural.
Para minimizar el impacto sobre la integridad del inmueble —considerado uno de los edificios institucionales más antiguos de la ciudad, con orígenes que se remontan a 1512—, el equipo técnico ha optado por una metodología de mínima invasión. Mediante perforaciones controladas y el uso de boroscopios, los arqueólogos pretenden inspeccionar las cavidades subterráneas sin comprometer la estabilidad estructural. Esta cautela es fundamental, dado que el edificio sobrevivió al incendio de 1538, lo que lo convierte en un testimonio excepcional de la arquitectura civil del siglo XVI en Canarias.
Más allá de la búsqueda del calabozo, el proyecto contempla una puesta en valor integral del recinto. El concejal de Patrimonio Cultural, Adolfo Cordobés, ha subrayado que el conocimiento científico obtenido en estas excavaciones es un requisito indispensable para avanzar en el plan de musealización y apertura al público del inmueble. Este proyecto de recuperación, diseñado en colaboración con el Gobierno de Canarias, prevé la restauración de la portada del Corregidor y la conservación de un valioso conjunto de grafitis.
Precisamente, el estudio de estas inscripciones murales, que datan mayoritariamente de la década de 1960, ha revelado la existencia de estratos pictóricos subyacentes. La presencia de capas de encalado que ocultan testimonios de épocas pretéritas sugiere que el edificio posee una cronología de uso mucho más extensa de lo que se apreciaba a simple vista. La intención del equipo investigador es aplicar técnicas de microexcavación para documentar estas huellas, que actúan como un registro histórico directo de la vida carcelaria en el municipio. La culminación de estas tareas permitirá, en última instancia, integrar este espacio en el patrimonio visitable de La Laguna, tras décadas de haber permanecido relegado a usos administrativos y de almacenamiento.