Hallazgos en Tegueste revelan un complejo sistema de poblamiento aborigen en el Barranco de Agua de Dios

Hallazgos en Tegueste revelan un complejo sistema de poblamiento aborigen en el Barranco de Agua de Dios

Recurso: El Día

La quinta campaña de excavaciones en el Barranco de Agua de Dios, en Tenerife, confirma que la Cueva de Los Cabezazos fue el núcleo de un complejo sistema de poblamiento aborigen ocupado entre los siglos VI y XV.

La investigación arqueológica en el Barranco de Agua de Dios, en Tegueste, ha dado un salto cualitativo tras la conclusión de la quinta campaña de excavaciones, según informan fuentes académicas vinculadas al proyecto. El equipo científico, liderado por la Universidad de La Laguna (ULL) y respaldado por el Gobierno de Canarias y el consistorio local, ha determinado que la Cueva de Los Cabezazos no es un elemento aislado, sino el núcleo de un sistema de poblamiento aborigen que se extendió durante casi un milenio. Esta premisa ha motivado la expansión de los trabajos hacia otras cavidades del entorno, con el fin de cartografiar la complejidad social y la organización espacial de los antiguos pobladores de Tenerife.

El valor de este enclave radica en la excepcional conservación de sus estratos, muchos de los cuales permanecieron intactos tras las intervenciones realizadas en la década de los setenta por Luis Diego Cuscoy. La revisión de aquel legado, custodiado en el Museo de la Naturaleza y la Arqueología (MUNA), junto con los nuevos sondeos, permite ahora establecer una secuencia cronológica más robusta. Las cerca de treinta dataciones por radiocarbono obtenidas hasta la fecha sitúan la ocupación del barranco entre los siglos VI y XV, aunque el objetivo actual es precisar el momento exacto de la llegada de los primeros grupos y su posterior desarrollo demográfico.

Más allá de la cronología, el proyecto destaca por su enfoque multidisciplinar. La colaboración con la Universidad de Basilea está resultando determinante para comprender la tecnología aborigen; mediante técnicas de traceología, los expertos analizan el desgaste microscópico en piezas de basalto, obsidiana y hueso. Estos estudios sugieren que las actividades productivas y domésticas en el barranco poseían un grado de especialización superior al que la historiografía tradicional atribuía a estas comunidades.

La investigación también se adentra en el análisis de restos orgánicos, incluyendo coprolitos humanos y animales. Este tipo de evidencias genéticas constituye una fuente de información primaria para reconstruir la dieta, la salud y las condiciones de vida de los guanches, datos que resultan inalcanzables a través de la cultura material convencional.

Este esfuerzo científico, que integra a especialistas de las universidades de La Laguna, Valencia y la Autónoma de Barcelona, trasciende el ámbito puramente investigador. El yacimiento se ha consolidado como un centro de formación práctica para el alumnado de Historia, facilitando la producción de tesis doctorales y trabajos académicos que redefinen el conocimiento sobre el poblamiento prehispánico en las islas. La ampliación de las excavaciones no solo busca completar el mapa de ocupación del barranco, sino también elevar la comprensión de la sociedad guanche a un nivel de detalle inédito en la arqueología canaria.