Arafo se une contra la declaración de zona turística para los polígonos de Güímar y El Carretón

Arafo se une contra la declaración de zona turística para los polígonos de Güímar y El Carretón

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Arafo ha aprobado por unanimidad exigir al Gobierno de Canarias la paralización del expediente que pretende declarar los polígonos de Güímar y El Carretón como zonas de gran afluencia turística, alegando perjuicios para el pequeño comercio, la conciliación laboral y la sostenibilidad.

El Ayuntamiento de Arafo ha escenificado un frente común contra la pretensión del Ejecutivo autonómico de otorgar la consideración de zona de gran afluencia turística a los enclaves industriales de Güímar y El Carretón. Tal y como ha trascendido a través de la información publicada recientemente sobre la postura del consistorio, la corporación municipal ha aprobado por unanimidad una moción que exige la paralización inmediata y el archivo del expediente administrativo que actualmente tramita la Dirección General de Comercio y Consumo del Gobierno de Canarias.

La oposición municipal se fundamenta en una lectura crítica sobre el impacto estructural que esta medida tendría en el tejido socioeconómico de la comarca. Más allá de la flexibilización de los calendarios de apertura, el pleno advierte de que la reclasificación carece de un encaje lógico con los parámetros turísticos habituales, dado que los polígonos afectados carecen de los elementos tractores —como oferta alojativa, proximidad a zonas de baño o patrimonio histórico relevante— que suelen justificar la liberalización de horarios comerciales.

Desde una perspectiva laboral, el consistorio ha puesto el foco en la vulnerabilidad de las plantillas, mayoritariamente compuestas por mujeres. El análisis municipal sostiene que la extensión de la actividad a domingos y festivos no garantiza una creación neta de empleo, sino que, por el contrario, intensifica la presión sobre los trabajadores y dificulta la conciliación de la vida familiar. A esta preocupación se suma una visión estratégica sobre el modelo de consumo: el gobierno local teme que la medida actúe como un catalizador para el trasvase de clientes hacia las grandes superficies, erosionando la competitividad de las pequeñas empresas, los autónomos y el comercio de proximidad que vertebran la economía de las medianías y la zona de Agache.

El rechazo también se extiende a la coherencia de las políticas públicas. El Ayuntamiento subraya una contradicción directa entre esta liberalización y los programas de apoyo al sector primario y al desarrollo rural. Según el criterio de la corporación, incentivar el flujo de consumidores hacia los polígonos industriales durante el fin de semana restaría vitalidad a los mercados agrícolas y a las bodegas locales, piezas clave para el mantenimiento demográfico y económico de las zonas rurales.

Finalmente, el consistorio ha introducido un argumento de sostenibilidad ambiental en su rechazo. La previsión de un aumento en la afluencia de vehículos privados hacia estas áreas industriales durante los fines de semana choca frontalmente con los objetivos de transición ecológica y reducción de emisiones que las administraciones públicas se han comprometido a alcanzar. Con este conjunto de argumentos, Arafo traslada al Gobierno regional la necesidad de reconsiderar una decisión que, a juicio de sus representantes, alteraría profundamente el equilibrio comercial y social de la comarca.