
Apanate pone primera piedra de centro TEA en La Laguna tras 18 años
Apanate ha puesto la primera piedra de su nuevo complejo residencial en La Laguna, un proyecto pionero tras 18 años de espera que ofrecerá vida independiente a 20 personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Después de 18 años de espera, trámites y problemas económicos, la Asociación Canaria de Trastorno del Espectro Autista (Apanate) ha puesto hoy la primera piedra de su nuevo complejo residencial. Será el primer centro de este tipo de la asociación y permitirá a 20 personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) vivir de forma más independiente. El edificio se construirá en el barrio del Coromoto, en La Laguna.
Apanate presentó el proyecto por primera vez en 2008 a varias administraciones y ayuntamientos. Pero no fue hasta diez años después cuando consiguió firmar un acuerdo con el Cabildo de Tenerife para hacerlo realidad. La obra debía estar lista en tres años, para 2020. Pero lo que parecía un gran paso adelante volvió a retrasarse. Dos años después de esa fecha, el Cabildo y el Gobierno de Canarias se comprometieron a construirlo. Y hoy, en 2026, cuando el proyecto cumple 18 años, la construcción por fin ha empezado.
La obra tiene un presupuesto de 3.007.134 euros y se espera que esté lista en 24 meses. Esto significa que para enero de 2028 el edificio estará terminado y listo para recibir a sus usuarios. La mayor parte del dinero viene de los fondos europeos Next Generation y, si hace falta, el Cabildo de Tenerife aportará más. De hecho, el Cabildo, a través de su Instituto Social y Sociosanitario, será quien construya el centro y luego se lo cederá a Apanate para que lo gestione.
Este proyecto da respuesta a la preocupación de muchas familias por el futuro de sus hijos. Llevan años pidiendo un centro así para que sus hijos tengan más independencia. Cecilia Mendoza es una de esas madres que por fin siente alivio al ver que la obra ha empezado. Su hijo lleva casi 30 años en Apanate, desde que la asociación empezó. «Era algo que veíamos muy lejano y que por fin se ha hecho realidad para el bienestar de ellos», confesó emocionada. Para ella, ver el inicio de la obra le da «un respirito» para poder irse tranquila de este mundo cuando llegue el momento.
Por su parte, la presidenta de Apanate, María del Carmen Díaz, dijo que esta obra es «un proyecto que garantiza el futuro y la tranquilidad de las familias». Y aseguró que los miedos que ella también sentía se han convertido, por fin, en esperanza. «Los usuarios serán vecinos del barrio y convivirán con el resto de residentes de la zona», recordó. Este modelo, pionero en Canarias, asegura el derecho a una vida independiente, segura y con atención especializada para las personas con TEA.
El edificio tendrá tres plantas y cuatro viviendas independientes. «La idea es que el edificio funcione como una comunidad con zonas comunes y cuatro viviendas autónomas», explicó el arquitecto del proyecto, José Luis Barquín. Cada vivienda tendrá habitaciones dobles e individuales (que serán el 75% del total), baños adaptados, salón, cocina y hasta un patio exterior privado. En la entrada habrá una recepción para los residentes y una zona de administración para el personal de Apanate.
En la planta principal, además de las viviendas, los usuarios tendrán una zona exterior central para hacer actividades al aire libre. También habrá un espacio específico para talleres. Por ejemplo, el complejo tendrá una gran cocina industrial, que usarán tanto los residentes como otros usuarios de Apanate, y una lavandería. También se prevé una sala de fisioterapia y gimnasia.
En el sótano habrá trasteros, uno por vivienda, y un garaje con capacidad para 25 coches. Los depósitos de agua y la zona de servicios también estarán en esta planta. Por último, en la azotea se instalarán 42 paneles solares para que el edificio sea autónomo y sostenible. Y ante la preocupación de las familias por el clima de La Laguna, el arquitecto tranquilizó: «Habrá aire acondicionado para el verano y calefacción para los meses de invierno».
Al acto asistieron el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, y la presidenta y el vicepresidente del Cabildo, Rosa Dávila y Lope Afonso. También estuvo la consejera de Acción Social, Águeda Fumero, quien afirmó que es consciente de la necesidad de más plazas para personas con TEA en Canarias. Fumero, como otras autoridades, destacó que este complejo no solo crea 20 plazas, sino que también cambia el modelo de atención para las personas con este trastorno. La concejal de Bienestar Social del Ayuntamiento de La Laguna, María Leonor Cruz, también asistió.