Antonio M. Piñero explora la memoria y la identidad lingüística en su nuevo poemario, *Cuando las naranjas*

Antonio M. Piñero explora la memoria y la identidad lingüística en su nuevo poemario, *Cuando las naranjas*

Recurso: Diario de Avisos

El poeta y lingüista tinerfeño Antonio M. Piñero explora la memoria, la pérdida y la identidad lingüística en su nuevo poemario, cuando las naranjas.

La reciente aparición de cuando las naranjas, el nuevo poemario de Antonio M. Piñero, trasciende la mera publicación editorial para situarse como un ejercicio de introspección sobre la pérdida y la memoria. Tal y como recoge la información difundida recientemente sobre su trayectoria, el autor —lingüista y poeta nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1998— articula en esta obra un discurso que amalgama su rigor académico con una sensibilidad lírica orientada hacia la preservación de los afectos personales.

La obra, que surge de un proceso creativo vinculado a vivencias en Arrecife, se aleja de la pretensión de universalidad para centrarse en la reivindicación de lo íntimo. Piñero, quien cuenta con una formación académica destacada en Lengua y Literatura y un Máster en Lingüística Aplicada, traslada a sus versos una inquietud que ha marcado su carrera investigadora: la defensa de la identidad lingüística frente a los prejuicios. El autor sostiene que la creación literaria no debe ser un espacio de renuncia, sino un refugio donde la voz propia —y, por extensión, el habla vernácula— se mantenga intacta frente a las presiones de estandarización que aún persisten en ámbitos profesionales y sociales.

Este poemario, que sucede a su anterior trabajo Amarillos (2020), galardonado con el Premio Bienal de Poesía Emilio Alfaro Hardisson, funciona también como un archivo de nombres y presencias. Para el escritor, la poesía actúa como un mecanismo de resistencia contra el olvido, una postura que se extiende a su visión sobre el papel de las humanidades en la era de la automatización. En un contexto donde la inteligencia artificial y las dinámicas de mercado tienden a homogeneizar la producción cultural, Piñero reivindica la necesidad de mantener el vínculo con lo humano y lo comunitario.

Su trayectoria, que combina la divulgación sobre el español de Canarias con la creación poética, refleja una postura crítica ante los complejos lingüísticos que, a su juicio, todavía condicionan la percepción de las variedades dialectales en España. Lejos de buscar la imitación de cánones establecidos, el autor defiende una libertad creativa fundamentada en la honestidad del lenguaje, apostando por una escritura que, aunque nacida de la melancolía, busca conectar con el lector a través de la autenticidad de la experiencia vivida.