
Santa Cruz: terreno abandonado se convierte en foco de delincuencia y basura.
Los residentes de Santa Cruz se quejan de un terreno descuidado que se ha convertido en un foco de delincuencia e insalubridad, exigiendo a las autoridades municipales que tomen medidas.
En Santa Cruz hay un lugar abandonado que molesta mucho a los residentes locales. La gente dice que este terreno en la calle Carmen Monteverde, cerca de la calle Miraflores, lleva vacío más de cinco años. Aunque hay una valla baja, no es suficiente para evitar que la zona se convierta en un foco de suciedad y peligro.
Los residentes se quejan de que les resulta muy difícil porque el terreno se ha convertido no solo en un vertedero donde se tira de todo. También crece hierba, hay mucha suciedad, lo que provoca mal olor, y atrae moscas, cucarachas y ratas. Aunque, hay menos ratas porque cerca, junto al barranco de Santos, viven muchos gatos callejeros.
Además, el terreno está lleno de todo tipo de trastos: ropa, zapatos, sillas, bicicletas, cartón. Y también se reúnen drogadictos y ejercen la prostitución día y noche. Los residentes han recurrido a la policía muchas veces, pero, según dicen, nada cambia.
Uno de los residentes locales, Francisco Javier Goya, dijo que vive en la calle Puerta Canseco, y su casa da directamente a este terreno. Dice que en la esquina de la calle siempre hay prostitutas, a las que todo el mundo conoce, y muchas de ellas utilizan este terreno para su trabajo, lo que provoca mucho ruido por la noche. Además, está lleno de drogadictos que vienen a pincharse o a vender heroína, lo que provoca constantes peleas y gritos, sobre todo los fines de semana.
Goya dice que la situación se ha vuelto insoportable, pero el ayuntamiento, al que ha enviado quejas pidiendo que limpien y vallan el terreno con una valla más alta, no hace nada. No entiende por qué el municipio ignora este problema.
También contó que últimamente el mayor problema es la acumulación de basura, porque en la zona hay una persona que recoge todo tipo de desperdicios y los tira allí, para luego revenderlos. Las ventanas de su salón y dormitorio dan a este terreno, y debido al hedor, las peleas, el sexo y la música alta por la noche, vivir allí se está volviendo cada vez más difícil.
Goya dice que hace tres años se dirigió a la oficina de urbanismo, y enviaron trabajadores para limpiar el terreno, al que se puede acceder por una pequeña puerta. Pero desde entonces nadie se ha ocupado de esta zona, y la situación no hace más que empeorar.
Según él, en el plan de desarrollo de la ciudad debería haber una plaza pública en este lugar, pero ahora solo hay abandono, basura y hierba.
Por lo tanto, los residentes locales piden a las autoridades municipales que limpien el terreno y lo vallan con una valla más alta para que no puedan entrar personas ajenas.
El ayuntamiento respondió que estudiará la queja de los vecinos para averiguar a quién pertenece este terreno que tanto molesta a los residentes locales. Aunque en las paredes exteriores del terreno hay escritas citas famosas de Paulo Coelho o Gandhi, en el interior hay un auténtico campo de minas donde reinan la falta de higiene y el peligro.