
El refugio de Altavista reabre el 20 de octubre tras siete años cerrado
El refugio de Altavista reabrirá sus puertas el próximo 20 de agosto tras siete años de inactividad, permitiendo nuevamente el pernocte en el punto más alto de España con un sistema de reservas digital y tarifas diferenciadas.
La reapertura del refugio de Altavista, tal y como ha avanzado la prensa local, marca un punto de inflexión en la gestión de las infraestructuras de alta montaña en el archipiélago canario. Tras un periodo de inactividad que se ha prolongado durante casi siete años —el cierre se produjo en noviembre de 2019—, la instalación volverá a estar operativa el próximo día 20, permitiendo de nuevo el pernocte en el punto de mayor altitud de España, situado a más de 3.200 metros sobre el nivel del mar.
Este enclave, que cuenta con una trayectoria centenaria de 130 años, es un punto estratégico para los montañeros que buscan alcanzar la cumbre del Teide. La gestión de las reservas se centralizará a través de un canal digital específico, cuya apertura está programada para este jueves. No obstante, la hoja de ruta institucional ha sufrido modificaciones recientes: la visita oficial que debía encabezar la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, este fin de semana ha sido pospuesta hasta el día 17, debido a las condiciones meteorológicas adversas derivadas de la alerta por altas temperaturas que afecta a la isla.
El modelo de explotación del refugio, con un aforo limitado a 49 plazas, establece una estructura de precios diferenciada según el perfil del usuario. La tarifa general se ha fijado en 71 euros, mientras que se han habilitado bonificaciones para colectivos específicos: los deportistas federados abonarán 56,8 euros, y se ha establecido un precio reducido de 29 euros para los residentes en las islas.
La puesta en marcha de este servicio no solo recupera un activo histórico para el alpinismo europeo, sino que también responde a una demanda largamente postergada tras varios anuncios fallidos de reapertura. Según las previsiones del Cabildo, esta fase inicial de funcionamiento es solo el preludio de una futura ampliación de las instalaciones, lo que subraya la intención de las autoridades insulares de potenciar el turismo de montaña bajo criterios de mayor control y capacidad de acogida.