
Albert Español deja el Echeyde tras seis años y ficha por el Sabadell
Albert Español pone fin a seis años de transformación en el Echeyde para fichar por el Sabadell, dando paso a una reestructuración técnica en el club tinerfeño que incluye a Marc Prat como nuevo entrenador del equipo masculino.
La salida de Albert Español del Echeyde marca el fin de un ciclo transformador para el waterpolo tinerfeño, un periodo definido tanto por la profesionalización de la estructura del club como por la integración personal del técnico en el tejido social de la isla. Tal y como recoge el diario El Día, el preparador catalán cierra una etapa de seis años en Canarias para incorporarse al Sabadell, uno de los clubes con mayor peso histórico en la élite nacional.
El impacto de Español en la entidad blanquiazul trasciende las estadísticas. Bajo su dirección, el equipo logró consolidarse en la División de Honor, alcanzando hitos competitivos inéditos como la participación en competiciones europeas —incluyendo las semifinales de la Challenger Cup— y una presencia recurrente en la Copa del Rey. Su gestión, que combinó inicialmente la faceta de jugador con la de entrenador, permitió revertir una situación deportiva crítica, logrando un registro de 160 goles en 90 encuentros oficiales durante su etapa en el agua.
Más allá de los resultados, la transición en el banquillo del Echeyde conlleva una reestructuración interna significativa. Marc Prat, vinculado anteriormente al cuerpo técnico del Barcelona y de la selección nacional, asumirá la dirección del primer equipo masculino. Paralelamente, el organigrama deportivo se refuerza con el nombramiento de Edu Fernández como director deportivo, mientras que Nacho Gutiérrez, figura emblemática del club que recientemente anunció su retirada, tomará las riendas del conjunto femenino en sustitución de Enrique Cruz.
Para Español, este cambio de rumbo hacia el Sabadell representa una oportunidad de competir en la cúspide del waterpolo español, un desafío que afronta tras haber interiorizado un cambio en su propia filosofía de vida durante su estancia en Tenerife. Su partida, aunque motivada por una ambición profesional legítima, subraya la importancia de los vínculos humanos en el deporte de alto rendimiento, un aspecto que el técnico ha priorizado en su balance final sobre su trayectoria en las islas. La llegada de Gutiérrez al banquillo femenino, a quien Español ha supervisado y acompañado en su evolución como jugador, es vista por el técnico saliente como una garantía de continuidad en la ambición y el compromiso que han definido al club en los últimos años.