Los ingenieros agrónomos desmienten riesgos sanitarios en los cultivos regados con aguas regeneradas

Los ingenieros agrónomos desmienten riesgos sanitarios en los cultivos regados con aguas regeneradas

Recurso: El Día

El Colegio de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias desmiente riesgos para la salud pública por el uso de aguas regeneradas en cultivos, subrayando que la normativa europea garantiza la seguridad alimentaria frente a alarmas sin base científica.

La reciente controversia en torno a la seguridad de los cultivos regados con aguas regeneradas ha llevado al Colegio de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias a intervenir para desmentir cualquier peligro para la salud pública o la cadena de suministro alimentario. Tal y como recoge la entidad en un comunicado emitido este lunes, la alarma social suscitada por un estudio sobre la presencia de bacterias resistentes a antibióticos carece de base científica que vincule dichos microorganismos con una amenaza real para el consumidor final.

Desde el ámbito de la ingeniería agronómica se subraya que el análisis en cuestión se limita a detectar la existencia de ciertos agentes biológicos, pero omite cualquier prueba de transferencia o impacto negativo en los productos agrícolas. Esta aclaración resulta fundamental en un contexto donde el Reglamento (UE) 2020/741, que regula los requisitos mínimos para la reutilización del agua, impone ya unos estándares de calidad extremadamente rigurosos. De hecho, el propio informe citado por los críticos confirma que los niveles de Escherichia coli se mantienen dentro de los márgenes legales establecidos por la normativa comunitaria.

Para regiones como Canarias, donde la aridez y la escasez de recursos hídricos convencionales son un condicionante estructural, la reutilización de aguas depuradas no es solo una opción, sino un pilar estratégico para la viabilidad del sector primario. Los expertos insisten en que la gestión de estos recursos debe entenderse como un proceso de mejora continua, donde la monitorización y el almacenamiento adecuado son las herramientas para optimizar la seguridad, y no como un foco de riesgo.

Asimismo, el Colegio ha querido poner el foco en el origen del problema de las resistencias antimicrobianas, recordando que se trata de un fenómeno global cuya raíz principal se sitúa en los entornos urbanos y hospitalarios, y no en las prácticas agrícolas. Los técnicos del sector recalcan que la aplicación de protocolos de buenas prácticas en el campo actúa como una barrera de contención eficaz. Ante la proliferación de informaciones que pueden erosionar la confianza de los consumidores, la organización ha hecho un llamamiento a la prudencia y al rigor informativo, advirtiendo que la difusión de datos sin el debido contexto técnico puede perjudicar injustificadamente a un sector que basa su actividad en la evidencia científica y la sostenibilidad.