Afur: el caserío de Anaga que se vacía entre turistas.

Afur: el caserío de Anaga que se vacía entre turistas.

Recurso: El Día

El caserío de Afur, en el Macizo de Anaga (Tenerife), lucha contra la despoblación y el envejecimiento de su población, denunciando que la gestión turística y las estrictas normativas de protección amenazan la supervivencia de su vida local.

El caserío de Afur, en el Macizo de Anaga (Tenerife), se erige como un símbolo de la lucha contra la despoblación rural y la tensión entre el desarrollo turístico y la preservación de la vida local. Tal y como recoge una reciente publicación, este enclave, habitado por unas cincuenta personas de forma permanente, enfrenta un futuro incierto marcado por el envejecimiento de su población y la escasez de servicios esenciales.

La vitalidad que antaño caracterizó a Afur se ha ido diluyendo. José Alonso Jiménez, un residente de casi noventa años que regenta un establecimiento comercial con 65 años de historia, rememora una época en la que el territorio, desde la costa hasta la cumbre, estaba completamente cultivado con viñedos y papas. Su testimonio contrasta con la realidad actual, donde la actividad agrícola ha disminuido drásticamente. La escuela local, que en su momento llenaba dos aulas con niños, cerró sus puertas en el año 2000, un hito que subraya la progresiva marcha de las familias jóvenes. De las hijas de Alonso Jiménez, solo una permanece en Afur, mientras las otras residen en Santa Cruz y El Médano.

La ausencia de oportunidades laborales y la falta de servicios empujan a la población más joven a buscar un futuro fuera del caserío. David Amador Alonso, sobrino de José Alonso y actual presidente de la asociación de vecinos 'La Cumbrecilla de Afur', describe un "silencio raro" que ha reemplazado la vida de antaño, un sonido al que, asegura, los pocos residentes se han acostumbrado. Amador Alonso, heredero del legado de su madre, Goya Alonso —figura clave en la consecución de mejoras como la tarifa reducida de guagua, el mantenimiento de senderos, la atención médica mensual y la reparación del techo de la iglesia—, asume ahora la responsabilidad de continuar esta labor.

Desde su posición, Amador Alonso critica la gestión del turismo en Anaga. Señala que, a pesar de la promoción del macizo en ferias como Fitur, Afur carece de la infraestructura necesaria para atender a la afluencia diaria de visitantes, sin disponer de alojamientos suficientes ni servicios adecuados. Asimismo, denuncia la ausencia de un plan de emergencias para el caserío ante posibles catástrofes naturales y lamenta la tendencia de las autoridades a "prohibir en lugar de regular", citando como ejemplo el cierre de carreteras por pequeños desprendimientos o la implementación de rutas alternativas "absurdas" tras el colapso de un tramo del sendero a la playa de Tamadite.

Las estrictas normativas de protección que rigen en este núcleo de Santa Cruz de Tenerife también son objeto de queja por parte del líder vecinal. Argumenta que estas regulaciones dificultan enormemente cualquier iniciativa de construcción o incluso el movimiento de cosechas, mientras que, paradójicamente, se permite la edificación de centros de visitantes en lugares protegidos. La principal preocupación de Amador Alonso es la huida de la gente joven, que deja a Afur con una población mayoritariamente anciana, lo que, a su juicio, condena al caserío a una muerte lenta, una situación que, considera, las políticas actuales no solo no revierten, sino que fomentan.

A pesar de estos desafíos, Afur cuenta con un acceso rodado que data de la década de los 80, una infraestructura que, aunque tardía, conectó definitivamente el caserío con el resto del macizo. Este acceso fue fundamental para un lugar con una historia que se remonta a tiempos anteriores a la llegada de los colonos, y que ha experimentado periodos de abandono a lo largo de los siglos. El clamor de Afur, un lugar donde el acento local se diluye entre los de turistas de todo el mundo, es un llamamiento urgente contra el vacío y el silencio que amenazan con borrar su identidad y su historia.