Polémica en Canarias por el nuevo sistema de Aena para guaguas en aeropuertos

Polémica en Canarias por el nuevo sistema de Aena para guaguas en aeropuertos

Recurso: Diario de Avisos

El Gobierno de Canarias, transportistas y hoteleros rechazan el plan de Aena de cobrar la estancia de guaguas en los aeropuertos canarios tras 60 minutos a partir de 2026, alertando de sobrecostes y problemas logísticos.

Aena ha informado a las empresas de transporte discrecional de Canarias sobre su intención de cambiar el sistema de aparcamientos y la estancia de guaguas en los aeropuertos. Esta reorganización comenzará en enero de 2026 en Tenerife Sur y Lanzarote, y se extenderá de forma gradual a Fuerteventura y Gran Canaria hasta 2027.

Aena justifica esta medida por el aumento de vehículos de transporte discrecional en los aeropuertos canarios en los últimos años, frente a la limitada disponibilidad de espacio.

A partir del 15 de enero, se implementará un nuevo sistema de control con barreras de acceso y un pago previo a la salida. Se permitirá un periodo de cortesía de 60 minutos para recoger pasajeros. Si se supera ese tiempo, la estancia se cobrará según la tarifa de aparcamiento para usuarios, que suele ser de unos 0,08 euros por minuto.

El Gobierno de Canarias ya ha expresado su desacuerdo con esta medida y ha anunciado que intentará evitar su puesta en marcha. En la misma línea, la Federación de Empresas de Transporte de Canarias (FET) ha emitido un comunicado rechazando la propuesta, ya que considera que perjudicará directamente a su sector y, de forma indirecta, a la industria turística de las islas.

Según la FET, aplicar esta tasa podría generar un coste adicional de hasta 6.000 euros mensuales por transportista. Entre los principales argumentos en contra del sector, se menciona la "inexistencia de problemas de espacio" que justifiquen una medida así, así como el desajuste entre el tiempo de cortesía y la operativa real.

Las empresas explican que, por exigencias contractuales, los vehículos deben llegar con antelación, asumir los frecuentes retrasos de los vuelos chárter y soportar demoras adicionales en los controles de aduanas, especialmente para pasajeros de fuera de la Unión Europea tras el Brexit. Todo esto eleva el tiempo medio de permanencia en el aeropuerto a unas tres horas, lo que, con esta nueva tasa, "generará problemas logísticos y de operatividad para las empresas".

La FET añadió que, a diferencia de otros aeropuertos de la red de Aena, en los aeropuertos canarios no existen zonas de espera gratuitas que permitan a los vehículos aguardar antes de acceder a la terminal. Esta carencia, según el sector, dificulta la gestión de los flujos turísticos. La patronal hotelera Ashotel se pronunció en la misma línea, criticando la falta de alternativas de aparcamiento y advirtiendo que el aumento de los costes acabará afectando al turista.

A este rechazo se sumó el Círculo de Empresarios y Profesionales del Sur de Tenerife (CEST), que alertó sobre el impacto que la medida puede tener en la competitividad turística del destino. Su presidente, Javier Cabrera, señaló que el sobrecoste afectará a un sector "altamente estacional" y cuestionó que la iniciativa responda a criterios técnicos.

Las empresas de transporte que operan habitualmente en el aeropuerto del sur de Tenerife también han expresado su profundo malestar. Desde una de las compañías con mayor volumen de servicios en este ámbito, señalan que "no se oponen a la nueva gestión", pero advierten de que, sin una zona de espera cercana a la terminal de Granadilla de Abona, la actividad diaria "se volverá impracticable".

Según varias de estas compañías, "se planteó la posibilidad de alargar el periodo gratuito hasta una hora y media", aunque recuerdan que el tiempo real necesario para atender la llegada de un vuelo "se sitúa entre dos y dos horas y media".

Una de las principales preocupaciones de las empresas locales es el impacto que la nueva logística puede tener sobre la movilidad. Según el sector, obligar a los vehículos a esperar fuera del recinto aeroportuario puede generar problemas colaterales dada la concentración, en horas punta, de "decenas o incluso cientos de guaguas en la TF-1".