
Aena licita la reforma integral del Aeropuerto de Tenerife Sur por más de 550 millones de euros
Aena ha iniciado la licitación de las obras para la reforma integral del Aeropuerto de Tenerife Sur, un proyecto de más de 550 millones de euros que transformará la terminal durante la próxima década para mejorar su funcionalidad y experiencia de usuario sin interrumpir el tráfico aéreo.
La transformación integral del Aeropuerto de Tenerife Sur (TFS) ha dejado de ser una aspiración para convertirse en un proyecto con hoja de ruta administrativa. Según ha trascendido tras el anuncio oficial de Aena, el gestor aeroportuario ha iniciado la licitación de las obras para una reforma estructural que, con un presupuesto base superior a los 550 millones de euros, pretende redefinir la funcionalidad y la estética de la principal puerta de entrada turística de la isla.
El plan, que se extenderá durante una década (126 meses), se articula en cuatro fases operativas. La intervención, que cuenta con una partida de 464 millones para el edificio terminal y otros 48,4 millones para la ampliación de los aparcamientos, busca resolver la falta de cohesión arquitectónica de una infraestructura que ha crecido de forma fragmentada desde los años 70. La estrategia de Aena, presentada por los directivos Leticia de Marcos, Luis López Chapí y Juan Carlos Peg, prioriza la operatividad: el diseño contempla hasta 57 subfases para garantizar que el tráfico aéreo no se vea interrumpido mientras se ejecutan los trabajos.
El cronograma sitúa el inicio de las obras en el otoño de 2027, coincidiendo con el ciclo regulatorio 2027-2031, aunque las actuaciones se solaparán con el siguiente periodo (Dora 4), que concluirá en 2036. Esta inversión se integra en un compromiso presupuestario mayor de Aena para el archipiélago canario, cifrado en 1.800 millones de euros para el próximo quinquenio.
Desde una perspectiva técnica, la intervención se centrará en la unificación de los tres edificios actuales —los bloques de los años 70 y 80 junto al Edificio de Unión de 2022— bajo criterios de sostenibilidad y accesibilidad. El proyecto incluye la construcción de un nuevo aparcamiento de tres plantas con capacidad para más de 2.000 vehículos, diseñado para conectar con la futura estación del tren del Sur. Asimismo, la terminal ganará superficie para albergar un sistema avanzado de tratamiento de equipajes y una zona de facturación ampliada con 125 mostradores. El edificio más antiguo, destinado a vuelos no Schengen, será objeto de una reconstrucción parcial para albergar una nueva zona de llegadas y un control de pasaportes centralizado.
Más allá de la logística, la obra responde a una necesidad de modernización que trasciende la mera capacidad operativa, ya que, según han confirmado los responsables de Aena, el objetivo no es aumentar el volumen de pasajeros, sino elevar los estándares de calidad y la experiencia del usuario. La "Rambla Intermodal" se erige como el eje vertebrador de este nuevo diseño, facilitando la conexión entre el transporte público, los servicios de alquiler y el flujo de pasajeros.
El anuncio ha reabierto, no obstante, el debate político sobre la gestión de las infraestructuras en las islas. Mientras Aena subraya la coordinación con el Cabildo de Tenerife para asegurar la compatibilidad con el futuro tren, voces como la del expresidente insular Pedro Martín han reivindicado la planificación a largo plazo frente a soluciones coyunturales, al tiempo que han criticado la actual gestión política en torno a la distribución de las inversiones aeroportuarias en Canarias. Con el trámite medioambiental aún pendiente, el proyecto se perfila como el desafío técnico más complejo en la historia reciente de la aviación en Tenerife.