Aemet activa el aviso amarillo en Canarias por fuerte oleaje y vientos alisios

Aemet activa el aviso amarillo en Canarias por fuerte oleaje y vientos alisios

Recurso: El Día

La Aemet ha activado avisos amarillos por fenómenos costeros en Gran Canaria y la provincia de Santa Cruz de Tenerife debido a un intenso flujo de vientos alisios que alterará el estado de la mar este sábado.

La estabilidad atmosférica habitual en el archipiélago canario se verá alterada este sábado, según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). La configuración meteorológica actual, marcada por un flujo intenso de vientos alisios, ha forzado a las autoridades a elevar el nivel de alerta ante los riesgos que la dinámica marina supone para la navegación y las actividades en el litoral.

El impacto de este episodio se concentra en la agitación del mar, con la activación de avisos de nivel amarillo por fenómenos costeros que abarcan la totalidad de la provincia de Santa Cruz de Tenerife y la isla de Gran Canaria. Las previsiones técnicas apuntan a un estado de la mar que oscilará entre marejada y áreas de mar gruesa, con una altura significativa del oleaje de fondo que podría alcanzar los dos metros. Esta situación responde a la fuerza del viento del nordeste, que se mantendrá en niveles de 5 a 6, con rachas que podrían escalar hasta el grado 7 en los canales interinsulares y en los tramos de costa más desprotegidos.

Más allá de la incidencia marítima, el panorama meteorológico presenta una dualidad marcada por la geografía. Mientras que en las zonas septentrionales de las islas con mayor altitud se espera una mayor acumulación de nubes —con la posibilidad de precipitaciones débiles durante las primeras horas del día—, en la provincia oriental la atmósfera se verá afectada por la presencia de calima en capas altas.

Este escenario meteorológico también tendrá un reflejo térmico diferenciado. Se anticipa un retroceso en los termómetros en las cotas medias y altas del archipiélago, un contraste que no se trasladará a las zonas costeras ni al sur de las islas centrales y orientales, donde las temperaturas conservarán valores más templados. Este fenómeno, característico de la orografía canaria, subraya la importancia de la vigilancia meteorológica en un territorio donde la interacción entre el relieve y los vientos dominantes determina de forma drástica las condiciones de seguridad en el entorno marítimo.