Los alisios y la estabilidad térmica marcan el inicio de la semana en Canarias

Los alisios y la estabilidad térmica marcan el inicio de la semana en Canarias

Recurso: El Día

La AEMET prevé para el inicio de esta semana en Canarias estabilidad térmica, con máximas de 30 ºC en Tenerife, y un refuerzo de los vientos alisios que afectará a la navegación marítima.

La estabilidad térmica y la influencia de los vientos alisios marcarán la agenda meteorológica en Canarias durante el inicio de esta semana, según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Este escenario, habitual en el régimen de vientos del archipiélago, traerá consigo una dinámica marítima que requiere especial atención en las zonas de navegación, donde se prevé un incremento de la intensidad del viento hasta alcanzar fuerza 6 en áreas alejadas de la costa, principalmente en los sectores noroeste y sureste, acompañado de un oleaje que oscilará entre uno y dos metros.

El análisis de la situación atmosférica revela un contraste entre las zonas de mayor altitud y las áreas costeras. Mientras que en las vertientes septentrionales de las islas con orografía más pronunciada se espera una acumulación de nubes bajas por debajo del umbral de los 1.000 metros —con una posibilidad residual de precipitaciones leves en las zonas de medianías durante las primeras horas del día—, el resto del territorio disfrutará de una mayor apertura de claros. Este cambio de tendencia viene impulsado por la disipación definitiva de la calima en altura que afectaba a las islas orientales, Lanzarote y Fuerteventura, despejando el horizonte hacia condiciones de mayor visibilidad.

En el plano térmico, la jornada se presenta estable, sin oscilaciones significativas respecto a los registros previos. Tenerife se posiciona como el punto con los valores más elevados del archipiélago, con una previsión de alcanzar los 30 ºC. La persistencia de los alisios, que soplarán con intensidad notable y rachas de consideración en las zonas más expuestas durante la madrugada, actúa como un factor determinante en la gestión de riesgos costeros, un aspecto crítico en la planificación de las actividades portuarias y pesqueras de las islas, que dependen estrechamente de la variabilidad de estos vientos constantes del noreste.