
Los alisios marcan una jornada de estabilidad y calor en Canarias con temperaturas de hasta 30 °C
La AEMET prevé para este domingo en Canarias una jornada marcada por la persistencia de los vientos alisios, cielos nubosos en el norte, sol en el sur y un ligero ascenso térmico en las zonas de interior.
El archipiélago canario encara este domingo, 30 de agosto de 2026, una jornada meteorológica caracterizada por la persistencia de los vientos alisios, tal y como ha informado la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Este patrón atmosférico, habitual en la región, mantiene una dinámica de estabilidad generalizada, aunque con matices diferenciados según la orografía de cada isla, lo que condiciona tanto el estado del mar como las oscilaciones térmicas en las zonas de medianías y cumbres.
El análisis de los datos facilitados por el organismo estatal revela una marcada dicotomía entre las vertientes norte y sur. Mientras que en las zonas septentrionales se espera una mayor presencia de nubosidad —con una probabilidad baja de precipitaciones de carácter leve y disperso—, el sur de las islas disfrutará de cielos más despejados. No obstante, el interior de las islas de mayor relieve experimentará un ligero repunte en los termómetros, con registros que podrían alcanzar el umbral de los 30 °C en puntos específicos del sureste, sur y oeste de Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria, así como en medianías de otras islas.
La incidencia del viento del nordeste será el factor determinante en la navegación y las actividades costeras. Se prevé una intensidad moderada con rachas fuertes en las zonas expuestas del sudeste y noroeste de las islas montañosas. En el caso particular de Tenerife, las cumbres centrales registrarán vientos del suroeste que, durante la tarde, experimentarán un giro hacia el oeste. Este escenario se traduce en un estado del mar con marejada a fuerte marejada, con vientos de fuerza 4 a 5 —que podrían intensificarse puntualmente hasta el grado 6— y un mar de fondo del norte que oscilará entre el metro y los dos metros de altura.
Este comportamiento meteorológico es un recordatorio de la compleja interacción entre el anticiclón de las Azores y la topografía volcánica de las islas, un fenómeno que no solo regula las temperaturas, sino que también dicta las condiciones de seguridad marítima en el Atlántico central. La estabilidad térmica, con cambios mínimos en las costas y ligeros ascensos en las mínimas del interior, subraya la influencia de la masa de aire marítimo que, al chocar con el relieve, genera los intervalos nubosos matinales y vespertinos observados en las vertientes norte y oeste, los cuales tienden a disiparse conforme avanza el día, dejando paso a claros más amplios.