Arranca la primera fase del Concurso de Murgas Adultas.

Arranca la primera fase del Concurso de Murgas Adultas.

Recurso: Diario de Avisos

La primera noche del Concurso de Murgas Adultas de Santa Cruz de Tenerife presentó a seis formaciones que abordaron desde la crítica social y política hasta el humor, en un formato de cuatro fases.

Después del Lunes de Carnaval, el lunes en el que empieza el Concurso de Murgas Adultas es el más esperado por los carnavaleros y, sobre todo, por los murgueros. A las 20:30, entre aplausos, el 'rebaño' de Redoblones subió al escenario para actuar como teloneros, un puesto merecido tras ganar el tercer premio de Interpretación en el concurso de murguitas. Los de 'El Pirata' podrían competir sin problema en la categoría adulta.

Aunque las entradas se agotaron, el Recinto Ferial no se llenó del todo en la primera noche, donde escuchamos a las seis murgas protagonistas. Un total de veintiuna formaciones pasarán por las ya conocidas 'calles de Latinoamérica' hasta la final del sábado 31 de enero, donde competirán ocho. La novedad de este año es el regreso a las cuatro fases, un formato que ayuda a que el público se quede hasta el final y permite salir del recinto a una hora más razonable.

Con un Premio Criticón bajo el brazo, las Chaladas llegaron desde Icod por segundo año al Carnaval de Santa Cruz. En su primera participación ya habían llegado a la final. Chaladas se ha convertido en una de las favoritas, y la expectación se notaba en el Recinto durante su presentación. Primero, una voz en off describió su traje, un detalle clásico que se ha ido perdiendo. Luego, cantaron a las costureras, que estaban presentes en el escenario.

Potentes y afinadas, es un placer escucharlas. Su primer tema, "Señales", empezó con humor, enumerando esas pequeñas cosas cotidianas que a las murgueras les salen mal. "Está cambiando el tiempo, lo sé por mis rodillas que ya están crujiendo", cantaron. Así nos avisaron de que estemos atentos a las señales que "están por todas partes intentando hablar".

Empezaron con las señales de tráfico: las de obras, para criticar que en Santa Cruz siempre aparecen en año electoral; y la de stop, para denunciar el abuso infantil y las denuncias falsas por maltrato. Siguieron con las señales del cuerpo: "Si ves a Bermúdez, te salen sarpullidos", "si escuchas a una murga y te erizas" o "si algo te quema por dentro…", para denunciar el caso de maltrato infantil en una guardería de Madrid. También hablaron de las señales que no vemos, como los niños que se aíslan en la escuela, y criticaron a los centros que no toman medidas ni tienen protocolos adecuados.

Se esperaba más de ellas, y eso se notaba en el ambiente. Su actuación fue de menos a más con su segundo tema, "El poder del miedo". Empezaron con una lista de miedos que se nos inculcan desde pequeños: "miedo a que no me quieran", "miedo a ser libre" o "miedo a hablar claro". De ahí, lanzaron un mensaje firme en defensa de las mujeres: "El silencio nos mata. Rompamos el silencio. Hoy somos más las mujeres sin miedo a callar", lo que provocó los aplausos del público.

También hablaron del miedo a la sanidad o a la falta de oportunidades para los profesores canarios. Para vencer el miedo, propusieron un juego de chaquetas y efectos en el escenario que no se entendió del todo. Eso sí, el cierre fue épico: Ceci Wallace, candidata a Reina del Carnaval 2026, y Ana Benavides, candidata a Reina del Carnaval 2020, subieron al escenario para animar a romper los miedos internos y a querernos tal como somos, "sin complejos". Una muestra de que cualquier mujer puede representar nuestra fiesta más grande. En resumen, muchas señales sin un destino claro.

¿Alguien se equivocó y puso un disco de Spotify? Los de Primi suenan así de bien. Afinados y con mucha fuerza, empezaron con una presentación que homenajeaba su esencia y a sus seguidores. Aunque muchos esperaban ver un guachinche, un caldero o alguna receta, no hizo falta para emocionar al público: "El dinero le ganó al empeño. Yo no cambio por nada ni por nadie. Voy a seguir aquí, por mí y por ti".

"Si llevas tiempo intranquilo por las noticias sobre terremotos o temblores, no te preocupes: todo está controlado gracias a Rosa Dávila", comentó Primi, entre otras cosas, para presentar su primer tema. Con él, hicieron una oda a la presidenta del Cabildo, con una letra ingeniosa y bien construida, llena de crítica y esa sátira que convierte a los de El Cardonal en maestros del contenido. Así presentaron el kit de emergencia que "te asegura tu supervivencia". Desglosaron de forma divertida todo lo que incluye, incluso un caldero hondo por si hay que 'arrugarse unas papas'. Y ojo, se puede elegir agua con gas o sin gas. Pero lo más importante, cantan, "la estampita de Santa Rosa, no te olvides de ella".

Con el kit llegó el simulacro de evacuación: primero los 'guiris', después los influencers, un hueco para Chago Melián, algún 'canarión' y, "por favor, los tinerfeños se me ponen detrás". Cerraron por todo lo alto con una crítica al Cabildo, usando como excusa un posible reventón del Teide. Sublimes.

Y por si alguien se quedó con ganas de más, llegó al escenario "Lotería Nacional de Sanidad". Una crítica a la sanidad pública, un tema único que demostró que menos es más, y que provocó aplausos y vítores entre los asistentes. Una denuncia directa de la situación de los hospitales: "La sala de Oncología a más de 40 grados y en su despacho el gerente con aire acondicionado". Porque, al final, "la salud para el canario es cuestión de suerte". Hicieron guiños al eterno "sustituto, sustituto, sustituto..." que nunca llega, a la suspensión de cirugías, a la falta de camas o a que "no hay tallas ni de tu pijama".

Un hilo conductor que usó la metáfora de la lotería para contar lo que significa ser atendido. En el escenario, el bombo y los niños del colegio Echeyde protagonizaron un juego que provocó carcajadas. Para cerrar, cantaron a los sanitarios y defendieron su situación precaria, marcada por la inestabilidad y la saturación de pacientes por hora: "Si te niegas, acabas en el Mercadona". Un golpe final a Fernando Clavijo: "Si la competencia la tienen aquí, yo te culpo solo a ti". Y así, terminaron por todo lo alto.

Ocho primeros premios de Interpretación, siete segundos y diez terceros avalan una trayectoria de casi 45 años. Su razón de ser no necesita más que sus voces. Gracias por existir.

Las de Sonia Núñez subieron al escenario después de un año difícil, en el que incluso pensaron en dejar el concurso por no tener un lugar para ensayar. Por eso, en su presentación, dieron la espalda a la corporación municipal como protesta por lo vivido, defendiendo que hay locales vacíos sin usar. Las de Lolo Tavío suenan bien y han mejorado vocalmente respecto al año pasado.

En su primer tema, se transformaron en el "Congreso de los Ciudadanos" para criticar al Congreso de los Diputados, empezando por los coches oficiales y las viviendas de los políticos, y denunciando la situación de la vivienda en Canarias. Sin embargo, la falta de dicción hizo que parte de la letra se perdiera, y con ella, el hilo del tema. Continuaron con un grito de lucha, proponiendo eliminar el Senado: "Ya no forramos a ningún delincuente", y sugirieron destinar esos recursos a mejorar los servicios de "un pueblo empobrecido".

Del Congreso pasaron al "Museo de las Jocicudas", en un segundo tema al que le faltó cohesión. A través de los cuadros expuestos, defendieron el cuidado de la naturaleza para evitar "ver morir a inocentes" (con referencias a El Delta), criticaron los atascos en las carreteras y la situación precaria de los trabajadores del transporte público. También hablaron de los menores migrantes que llegan a las costas canarias, "dando color" a un futuro que describen como negro.

Cerraron su actuación con un homenaje a las artes en Canarias, representadas por estatuas que cobraban vida: un fin a la sexualización del baile, defensa de los músicos, la presencia de productoras con un mensaje claro: "a los grupos de Canarias se les dan las sobras", y un cierre de telón que denunciaba que al teatro también "se le acabó la función". Aunque terminaron con el recinto a medio gas, después de que gran parte del público se fuera tras la actuación de Bambones, ellas mantuvieron el tipo.

Las de Tatiana García llegaron al escenario de los Ritmos Latinos con una cuidada presentación que homenajeaba a la mujer. Así, "cambian su historia por el espectáculo" para dar paso al pasacalle. Este año estrenan dirección musical con Rubén García y una cosa está clara: cada año mejoran.

En su primer tema, "Exigimos derechos", se volvieron algo dispersas al elegir qué cantar. Entre una cosa y otra, presentaron un batiburrillo de reivindicaciones: el derecho a vivir, a un trabajo digno, a una vivienda, a un sueldo justo, a la educación o a la sanidad. Fue tanto que al final no se centró en nada y la atención se diluyó. Cerraron el tema criticando la situación de los okupas.

De ahí pasaron a un cambio radical en un segundo tema que parecía de humor, pero que de nuevo se apoyó en la crítica. La peluquería de las chicas de El Sobradillo, "Desatándome la peluca", fue el escenario para recibir a varias personalidades canarias conocidas, todas ellas "pasando por un buen trasquilón". Por el salón pasó Ruymán, con un guiño al conflicto entre el influencer y Trapaseros y Mamelucos, tras la denuncia por haberlos llamado, presuntamente, racistas. También hubo un cara a cara entre Bermúdez y Patricia Hernández: "Te regalo mi coche a cambio de la alcaldía", cantaba ella, y apariciones de Humberto Gonar y Bolorino, con su dosis de humor. El cierre fue lo mejor del tema: un homenaje a las mujeres con cáncer, con la presencia en el escenario de una afectada, lo que provocó un largo aplauso del público.

Las Malcriadas se presentaron por primera vez en el Carnaval de Santa Cruz, de la mano de Cris Moralongo, murguera de corazón y del Norte, quien apuesta por este proyecto llevándolas también al concurso de la Comarca. Su pasacalle, un canto a su personalidad —"consentidas" y "caprichosas"—, engancha desde el principio. Suenan bien.

Su primer tema, "La trastienda del paraíso", fue una defensa de Canarias con una letra crítica que abordó la situación de la vivienda, la falta de recursos, la pobreza o la necesidad de comedores sociales: "Hay familias que no tienen para llenar su mesa". Un batiburrillo al que le faltó originalidad en la forma de contarlo.

Y, para sorpresa del público, Malcriadas apostó por un segundo tema de humor: "Los santos". Transformaron el escenario de los Ritmos Latinos en una iglesia, esperaron a que el cura saliera de misa y entonaron una serie de guiños humorísticos nombrando a diferentes santos. "Santa Lucía también se apareció para vender una póliza y no lo consiguió" o "Milagritos a Lourdes, como bien dice el dicho, pero yo lo que aquí escucho son caprichos". Para cerrar, usaron palo santo para limpiar las energías. Lo intentaron y arriesgaron, pero si hay algo más difícil que la crítica y la ironía, es el humor. Aun así, ¡bienvenidas al Carnaval!

Sobre las 00:15, los Triqui-Traques llegaron al escenario, celebrando 20 años desde "La Posesa", aquella canción que marcó un antes y un después en su trayectoria. En su primer tema, "Las marionetas", criticaron directamente un sistema que informa, pero no educa emocionalmente. Cordilleras, ríos… mucha información y poca ayuda para aprender a gestionar lo que sentimos.

El tema avanzó centrándose en los niños que son diferentes, convertidos, cantaban, en "marionetas de esta sociedad". Del acoso escolar, "mejor no hablar", denunciaron, porque "un protocolo, coño, que es una mentira". Y el golpe llegó directo con una referencia clara: "Que le pregunten a los padres de Lucía, otro suicidio y no queremos ni uno más". También criticaron la situación de La Palma y lanzaron una serie de quejas sobre la sanidad que levantó al público de sus asientos, coreando un mensaje claro: "De marionetas, basta ya". Un tema con altibajos y tantas quejas que era imposible que el público que quedaba en el Recinto no se levantara a aplaudir.

En el segundo tema, "Los incomprendidos", apostaron por la unión: "¿Por qué las murgas no vamos todas a una?". A partir de ahí, una larga lista de situaciones cotidianas donde sentirse incomprendido, como las colas eternas de la TF-5, las del baño en la Final de Murgas, las del fútbol o las del McDonald’s; en definitiva: "colas por todos lados".

El momento más potente llegó con la referencia a la situación de los okupas en El Toscal: "Todos somos la familia de la casa de El Toscal", un mensaje que puso al Recinto en pie apoyando la reivindicación. Cerraron con un tono más serio, hablando de la incomprensión que se siente cuando, en pleno Carnaval, un joven fallece, para lanzar un mensaje final de identidad y compromiso: "No perdamos nuestra esencia", en un canto a la defensa contra la violencia. ¿Volveremos a ver a los Triquis de hace dos décadas?