La burocracia estatal retrasa hasta 2027 la reforma del paseo de Las Vistas en Arona

La burocracia estatal retrasa hasta 2027 la reforma del paseo de Las Vistas en Arona

Recurso: Diario de Avisos

La modernización del paseo de la playa de Las Vistas en Arona se retrasa hasta 2027 a la espera de los permisos estatales de Costas, postergando una inversión de 5,5 millones de euros destinada a renovar este enclave turístico.

La modernización del frente litoral de Los Cristianos, uno de los enclaves turísticos con mayor afluencia de Arona, se enfrenta a un nuevo escenario de incertidumbre administrativa. Tal y como recoge el diario El Día, la rehabilitación del paseo de la playa de Las Vistas ha sufrido un desplazamiento en su cronograma, quedando supeditada en la actualidad a la luz verde definitiva por parte de la Demarcación de Costas.

Desde la administración insular han trasladado que el Cabildo de Tenerife y el consistorio local han completado las gestiones que les competían. El bloqueo actual responde, por tanto, a la necesidad de obtener los permisos estatales preceptivos para la ocupación del dominio público marítimo-terrestre, así como a la definición de las directrices ambientales que regirán la obra. Este contratiempo sitúa la adjudicación del contrato en el horizonte de 2027, alejando la fecha de inicio que se barajaba hace apenas unos meses, cuando se preveía arrancar a principios de 2026. Asimismo, aunque el pliego técnico estima una ejecución de 12 meses, los cálculos internos sugieren que la complejidad de la zona obligará a extender las labores durante un bienio.

Esta actuación, integrada en el Programa Insular de Estrategia y Regeneración Turística (PIER), cuenta con un presupuesto superior a los 5,5 millones de euros. La parálisis resulta especialmente significativa si se considera que el proyecto fue catalogado como prioritario hace cinco años, en febrero de 2020, tras una planificación inicial que se remonta a 2017. La infraestructura actual, que arrastra un evidente desgaste por el paso del tiempo, se asienta sobre un paseo construido en 1970 y una playa artificial que data de 1995, espacios que apenas han recibido mantenimiento desde su creación.

El plan de reforma, cuya última fase administrativa se hizo pública en el Boletín Oficial de la Provincia el pasado julio, contempla una intervención integral sobre un tramo de casi un kilómetro. El diseño busca ganar amplitud mediante la eliminación de barreras físicas, como muretes y márgenes, lo que facilitará una reordenación del mobiliario urbano y la vegetación. El pavimento actual será sustituido por piedra y adoquines, integrando además mejoras estructurales críticas, como la instalación de una red separativa de pluviales y un nuevo colector de aguas residuales. Estas obras de saneamiento, junto con la renovación del alumbrado y la incorporación de pérgolas, pretenden actualizar un espacio que, pese a su relevancia estratégica para el sector turístico canario, ha permanecido estancado en su configuración original durante décadas.