Adeje renueva su ordenanza de movilidad para regular patinetes, autocaravanas y plazas PMR

Adeje renueva su ordenanza de movilidad para regular patinetes, autocaravanas y plazas PMR

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Adeje ha aprobado una nueva ordenanza de movilidad que regula el uso de vehículos de movilidad personal, endurece los requisitos para plazas de personas con movilidad reducida y establece criterios claros para el estacionamiento de autocaravanas.

La reciente actualización del marco normativo de movilidad en Adeje, tal y como ha trascendido tras la aprobación del pleno municipal el pasado mes de abril, marca un punto de inflexión en la gestión del espacio público del municipio tinerfeño. Esta nueva regulación, que sustituye a la obsoleta ordenanza de 2014, responde a la necesidad de adaptar la convivencia urbana a fenómenos emergentes que, hasta la fecha, operaban en un vacío legal o bajo criterios insuficientes para garantizar la seguridad y el orden.

El eje central de esta reforma es la integración de los vehículos de movilidad personal (VMP) en la dinámica viaria. La normativa establece un régimen estricto para patinetes eléctricos y dispositivos similares, prohibiendo su tránsito por las aceras y fijando una edad mínima de 16 años para su uso. Asimismo, se prohíbe el empleo de auriculares durante la conducción y el transporte de pasajeros. Un aspecto relevante es la fiscalización de las empresas de alquiler, que deberán contar con autorización administrativa, contratar seguros de responsabilidad civil y cumplir con obligaciones informativas hacia el usuario, bajo riesgo de sanción.

En materia de accesibilidad, el Ayuntamiento ha decidido endurecer los requisitos para el uso de las 98 plazas reservadas a personas con movilidad reducida (PMR). La nueva norma invalida las acreditaciones basadas en informes médicos genéricos, exigiendo exclusivamente el certificado oficial de discapacidad emitido por la administración autonómica. Los actuales titulares dispondrán de un periodo de transición de seis meses para regularizar su situación, tras el cual se procederá a la revocación de las autorizaciones que no cumplan con el nuevo estándar. Además, se ha fijado una ratio de una plaza PMR por cada 40 plazas de aparcamiento en las áreas designadas como centros de actividad.

La ordenanza también aborda la problemática de las autocaravanas y vehículos camperizados, diferenciando con precisión técnica entre el estacionamiento y la acampada. Mientras que la primera actividad es permitida siempre que se respeten las dimensiones del vehículo y no se causen molestias, el despliegue de elementos auxiliares —como toldos o mobiliario exterior— será considerado acampada y, por tanto, objeto de sanción. Esta distinción dota a la Policía Local de una herramienta jurídica clara para intervenir ante el uso indebido de la vía pública.

Finalmente, el texto normativo sistematiza otros aspectos operativos que carecían de una regulación pormenorizada. Se establece una nueva clasificación para las licencias de vados, se definen zonas específicas para la carga y descarga mediante tarjetas municipales de transporte y se crea un marco jurídico propio para la gestión de la grúa, el depósito municipal y el tratamiento de vehículos abandonados. Con este conjunto de medidas, el consistorio busca transitar de una gestión reactiva del tráfico hacia una planificación integral de la movilidad sostenible.