El Santa Cruz Adein Tenerife logra la permanencia en la Superliga de baloncesto en silla de ruedas pese a las limitaciones presupuestarias

El Santa Cruz Adein Tenerife logra la permanencia en la Superliga de baloncesto en silla de ruedas pese a las limitaciones presupuestarias

Recurso: El Día

El Santa Cruz Adein Tenerife Fundación CB Canarias logra la permanencia en la Superliga de baloncesto en silla de ruedas tras una temporada marcada por la resiliencia ante la precariedad económica y los desafíos logísticos.

La consolidación del Santa Cruz Adein Tenerife Fundación CB Canarias en la Superliga de baloncesto en silla de ruedas supone un caso de estudio sobre la resiliencia deportiva frente a la disparidad presupuestaria. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre la trayectoria del club, la entidad ha logrado asegurar su continuidad en la máxima categoría nacional a falta de una jornada para la conclusión del campeonato, un desenlace que, atendiendo a las circunstancias de su ascenso, adquiere tintes de éxito extraordinario.

El equipo tinerfeño cierra su participación en la décima posición de la tabla, tras haber sumado cinco triunfos en 21 encuentros. Este balance estadístico, que permitió certificar la permanencia con tres fechas de antelación, debe interpretarse bajo el prisma de la precariedad económica y la improvisación logística que marcaron el inicio de la temporada. Cabe recordar que el club accedió a la élite tras un complejo proceso administrativo ante el Tribunal Administrativo del Deporte, que resolvió a su favor tras una sanción previa que había bloqueado su ascenso deportivo. Esta resolución, dictada con el curso ya en marcha, obligó a la directiva a afrontar la competición con una estructura diseñada originalmente para una categoría inferior, sin posibilidad de realizar ajustes significativos en la plantilla.

Desde una perspectiva analítica, el éxito del Adein Tenerife radica en una gestión pragmática de sus recursos. Bajo la dirección técnica de Tino Padrón, quien asumió el cargo en septiembre de 2025, el grupo priorizó la identificación de rivales directos, logrando resultados determinantes frente a conjuntos como el Sureste, el Vistazul y el Getafe. Esta estrategia permitió al club minimizar el impacto de las derrotas abultadas sufridas ante los equipos punteros de la liga, cuyas estructuras profesionales y presupuestos, en ocasiones cinco veces superiores, marcan una brecha competitiva difícil de salvar a corto plazo.

La presidenta de la entidad, Ana Magali Rodríguez Palmero, ha subrayado que el resultado final supera las expectativas iniciales, marcadas por la incertidumbre propia de un debutante en un entorno de alta exigencia. La realidad del club, donde la mayoría de los deportistas compaginan la alta competición con sus obligaciones laborales y académicas, contrasta con el profesionalismo de los grandes clubes de la Superliga. De cara al futuro, el objetivo de la institución es transformar este logro puntual en una base de estabilidad. La hoja de ruta para la próxima campaña contempla, según ha confirmado el cuerpo técnico, la continuidad del bloque actual, supeditando cualquier refuerzo a la capacidad de financiación del club, con el fin de evitar que esta permanencia sea un episodio aislado en la historia del baloncesto en silla de ruedas en las islas.