
Es legal pedir garantía adicional en alquiler, aclaran expertos.
Un experto en derecho inmobiliario aclara que es legal solicitar una garantía adicional en los contratos de alquiler, más allá de la fianza obligatoria, para proteger a los propietarios.
Los dueños de viviendas que las ponen en alquiler siempre tienen muchas preguntas, como explica la asesora inmobiliaria Mariela González (@marielagonzalezrealtor1). La mayoría de sus preocupaciones giran en torno a cómo protegerse de los impagos, los daños en la propiedad y las garantías que deben pedir a los inquilinos. Ahora, el abogado tinerfeño Juan David Cruz Torres (@pinedoycruzabogados), experto en derecho inmobiliario, ha resuelto una de las dudas más frecuentes.
En un vídeo que publicaron en sus redes sociales, Mariela González y Juan David Cruz aclaran un concepto que no siempre está claro. ¿Se puede pedir una garantía extra, además de la fianza, al firmar un contrato de alquiler? Muchos inquilinos, al no saber qué es, creen que esta práctica no es legal, discuten la cláusula y se niegan a pagar esa garantía adicional cuando se les pide.
Con la demanda de alquiler de viviendas disparada en Canarias, los propietarios buscan protegerse de posibles impagos o desperfectos. Por eso, "es normal que los propietarios tengan miedo de alquilar, precisamente por el impago o porque les destrozan el piso", comenta Cruz.
Cada vez más gente opta por usar garantías adicionales junto a la fianza tradicional. Esta última es obligatoria y la regula la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Para viviendas, se pide un mes de fianza; para locales comerciales, dos meses. Su objetivo es cubrir daños o desperfectos al terminar el contrato, además de posibles impagos.
Aparte de esta fianza, muchos contratos incluyen la 'Garantía adicional'. Este es un depósito extra que el inquilino entrega al propietario para cubrir posibles incumplimientos, como no pagar el alquiler o causar daños en la vivienda, y va más allá de la fianza legal obligatoria.
La diferencia principal es que la fianza es obligatoria por ley, mientras que la garantía adicional debe ser acordada entre el propietario y el inquilino. El abogado Juan David Cruz explica cuáles son los límites legales y cómo funciona realmente este mecanismo.
Los propietarios buscan herramientas legales que les den seguridad en un mercado donde los inquilinos cambian a menudo y hay pocas viviendas disponibles. La LAU permite que propietario e inquilino pacten garantías extras, pero siempre con una cantidad razonable y proporcional para evitar abusos. Es una práctica cada vez más común, sobre todo en viviendas muy solicitadas o con inquilinos que no tienen un contrato de trabajo fijo.
El abogado aclara que este pago no tiene una cantidad ni una duración fijas: "Se puede solicitar una garantía adicional. Esto puede ser de un mes, dos meses, lo que libremente pacten las partes". Este depósito extra puede usarse para cubrir impagos, pero también para reparar daños no cubiertos por la fianza, siempre que esté especificado en el contrato.
Este concepto adicional a las fianzas ofrece seguridad jurídica tanto a los que alquilan como a los que buscan vivienda en un mercado cada vez más competitivo. Por eso, si alguna vez ves las palabras 'Garantía adicional' en un contrato de alquiler, no te asustes, porque es legal que te la pidan, siempre y cuando la cantidad sea razonable.