Abama Resort apuesta por el turismo de bienestar y la gastronomía experiencial en Tenerife

Abama Resort apuesta por el turismo de bienestar y la gastronomía experiencial en Tenerife

Recurso: El Día

Abama Resort, en el sur de Tenerife, redefine su oferta turística integrando gastronomía experiencial y servicios de bienestar para atraer tanto a huéspedes de lujo como a residentes locales.

La tendencia hacia el turismo de bienestar y la gastronomía experiencial ha encontrado en el sur de Tenerife un nuevo exponente. Según ha trascendido recientemente sobre la operativa de Abama Resort, el complejo ubicado en Guía de Isora ha reconfigurado su oferta de fin de semana para integrar el ocio pausado con servicios de salud y restauración, una estrategia que busca atraer tanto al cliente alojado en sus complejos de cinco estrellas —Las Terrazas y Los Jardines de Abama Suites— como al residente local.

El eje de esta propuesta se articula en torno a la Plaza Abama, donde el restaurante Tágara ha implementado un modelo de brunch que se aleja de los bufés tradicionales. El establecimiento apuesta por un sistema mixto que combina una selección de productos de panadería y repostería artesanal con una carta de platos calientes preparados al momento, incluyendo opciones adaptadas a dietas veganas. Esta operativa se complementa con una oferta de bienestar gestionada por Sandára Wellness & Spa, que permite vincular la ingesta gastronómica con circuitos de hidroterapia y tratamientos corporales, bajo fórmulas comerciales que aglutinan ambos servicios.

Más allá de esta propuesta específica, el resort refuerza su posicionamiento como destino de estilo de vida mediante una diversificación de su oferta culinaria. La estrategia del complejo abarca desde la alta cocina, representada por el restaurante Melvin —bajo la firma de Martín Berasategui—, hasta alternativas de corte más informal en el restaurante Atlántico, situado en las instalaciones del campo de golf de 18 hoyos diseñado por Dave Thomas.

Este enfoque responde a una demanda creciente en el sector hotelero de lujo, donde la experiencia del cliente ya no se limita al alojamiento, sino que se extiende a la creación de itinerarios de ocio integral. La ubicación del resort, con vistas al Atlántico y a la isla de La Gomera, sirve como telón de fondo para un modelo de negocio que prioriza la personalización del servicio y la integración de infraestructuras de ocio, deporte y restauración en un mismo enclave. Con esta diversificación, el complejo busca consolidar su relevancia en el mercado turístico canario, ofreciendo una alternativa que trasciende la oferta de sol y playa convencional para centrarse en el valor añadido de la experiencia de usuario.