
Un funcionario de impuestos de Santa Cruz fue condenado por negligencia en la custodia de documentos de los contribuyentes.
Un funcionario de impuestos de Santa Cruz fue condenado a 2 meses y 20 días de prisión y a una multa por el almacenamiento negligente de documentos importantes de los contribuyentes que casi fueron destruidos.
Un funcionario del servicio de impuestos de Santa Cruz recibió 2 meses y 20 días de prisión y una multa de 300 euros. Fue acusado de guardar negligentemente documentos importantes y casi destruirlos.
Resultó que las bolsas con los documentos fueron trasladadas a la casa de uno de los jefes de la oficina de impuestos para evitar su destrucción.
El tribunal determinó que ya en 2008, cuando el funcionario encabezaba el departamento de inspecciones en Tenerife, había recogido documentos de 57 contribuyentes en seis grandes bolsas.
En lugar de entregar estos documentos a donde correspondía según el procedimiento, simplemente los retuvo.
Entre los documentos había datos sobre hoteles, empresas turísticas, fábricas, empresas de alquiler de coches, bancos, así como organizaciones locales conocidas.
Inicialmente, el funcionario también fue sospechoso de lavado de dinero, pero este cargo fue retirado. Tampoco fue necesario un jurado, porque las partes acordaron la pena de antemano.
Sin embargo, la prisión puede ser sustituida por una multa de 1600 euros. Además, al funcionario se le prohibió ocupar ciertos cargos durante dos meses.