
En Tenerife, un peluquero canino está siendo juzgado por presunta actividad veterinaria ilegal.
En Granadilla, una mujer enfrentará un juicio por presuntamente ofrecer servicios veterinarios ilegales, incluyendo la limpieza dental en perros sin anestesia, lo que podría acarrear una pena de prisión o una multa.
En Granadilla, una mujer está siendo investigada por presuntamente ofrecer servicios veterinarios de forma ilegal. Investigadores del Equipo de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (EPRONA) sospechan que cometió un delito de intrusismo profesional.
Todo comenzó con información sobre posibles irregularidades en un salón de peluquería canina. Durante la inspección, se descubrió que allí se realizaban, por ejemplo, limpiezas dentales a perros sin anestesia. Además, se encontraron diversos materiales e instrumentos utilizados para tales procedimientos, incluso medicamentos de uso humano.
Los investigadores enviaron los medicamentos encontrados para su análisis al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. También consultaron a un veterinario para confirmar que tales procedimientos solo pueden ser realizados por un profesional con licencia y bajo anestesia.
Finalmente, la investigación confirmó la actividad ilegal. La mujer se enfrenta a cargos por ejercer una profesión sin la cualificación adecuada. Además, se levantaron tres actas por infracciones administrativas en materia de sanidad animal, protección animal, uso de medicamentos y ejercicio de determinadas actividades.
La investigación sigue en curso y actualmente se están examinando documentos.
¿A qué se enfrenta? El artículo 403 del Código Penal (intrusismo profesional) prevé una pena de prisión de 6 meses a 2 años o una multa de 12 a 24 meses.
Infracciones administrativas: (a continuación, la lista de infracciones administrativas)