
Fallece un hombre de 79 años tras precipitarse por un desnivel en La Orotava
Un hombre de 79 años ha fallecido tras precipitarse por un desnivel en el Camino El Monturrio, en La Orotava, a pesar de los intentos de reanimación realizados por los equipos de emergencia desplazados al lugar.
La seguridad en las zonas rurales y de difícil acceso de Tenerife vuelve a estar en el foco tras el trágico suceso ocurrido este viernes en La Orotava, donde un varón de 79 años perdió la vida al precipitarse por un desnivel en el Camino El Monturrio. Tal y como recoge el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 del Gobierno de Canarias, el incidente movilizó un amplio despliegue de recursos públicos durante la tarde, evidenciando la complejidad que entrañan las labores de rescate en la orografía accidentada del norte de la isla.
El operativo, que se activó a las 17:34 horas, requirió la intervención especializada del Consorcio de Bomberos de Tenerife para extraer al afectado del barranquillo. A pesar de que los equipos de emergencia, incluyendo personal del Servicio de Urgencias Canario (SUC) y facultativos del centro de salud local, aplicaron protocolos de reanimación cardiopulmonar avanzada tras hallar a la víctima en parada cardiorrespiratoria, los esfuerzos resultaron infructuosos y se certificó el deceso en el lugar.
Este tipo de accidentes pone de relieve los riesgos asociados a la práctica de senderismo o al tránsito por caminos vecinales en terrenos escarpados, una problemática recurrente en las islas que exige una vigilancia constante sobre el estado de los senderos y la señalización de zonas peligrosas. La gestión del suceso contó con la colaboración de la Policía Local y el Cuerpo General de la Policía Canaria, mientras que la Guardia Civil asumió la custodia del cuerpo y la instrucción de las diligencias judiciales pertinentes para esclarecer las circunstancias exactas de la caída. La intervención subraya la importancia de la coordinación interadministrativa en la respuesta ante emergencias en entornos naturales, donde la rapidez en la llegada de los equipos de auxilio es determinante, aunque no siempre suficiente ante la gravedad de las lesiones sufridas en caídas de altura.