
La Laguna y Cabildo restaurarán el monumento a La Trilladora con 47.000 euros.
El Ayuntamiento de La Laguna restaurará el deteriorado Monumento a La Trilladora en Tenerife Norte, con una inversión de casi 47.186 euros financiada a medias con el Cabildo, para preservar este valioso patrimonio industrial y etnográfico.
El monumento a La Trilladora, situado desde hace unos 15 años junto a la rotonda del aeropuerto de Tenerife Norte, surgió por iniciativa de los vecinos. Su objetivo es recordar la tradición agrícola y ganadera de la zona del Camino de la Villa y San Lázaro, y rendir homenaje a quienes han trabajado en el campo.
Desde 2022, y a petición de los propios vecinos, el monumento forma parte del patrimonio del Ayuntamiento de La Laguna. Esto permite que se pueda intervenir en su mantenimiento, ya que se ha ido deteriorando con el tiempo. El Ayuntamiento ya tiene un proyecto para restaurarlo, con un coste de 47.185,95 euros. El Cabildo de Tenerife aportará la mitad (23.592,98 euros) a través de una ayuda del Programa Insular de Patrimonio Histórico 2023-2027, y el Ayuntamiento cubrirá el 50% restante.
El monumento se compone de una trilladora Ajuria 90, fabricada en 1950, una piedra de molino y un monolito. En este último se exhiben una hoz, un vergo y una guadaña, herramientas que simbolizan el trabajo agrícola.
Adolfo Cordobés, concejal de Patrimonio Cultural de La Laguna, destaca que este monumento es "uno de los testimonios más valiosos de nuestro patrimonio industrial y etnográfico". Recuerda que llegó a su lugar actual gracias a la iniciativa de los vecinos y a la generosidad de la familia Ramos, y que desde entonces la comunidad lo siente como algo propio.
Por eso, cuando los ciudadanos nos mostraron su preocupación por el deterioro, actuamos. "Incorporamos la obra al patrimonio municipal, ya que no estaba inventariada, y encargamos un estudio técnico completo para asegurar una restauración rigurosa, respetuosa y duradera", explicó el concejal.
El concejal también quiso agradecer a los vecinos "su vigilancia, su cariño y su insistencia". Fueron ellos quienes impulsaron su instalación hace más de 15 años, quienes avisaron de su deterioro y quienes han defendido su valor histórico.
Una vez que el monumento se incluyó en el inventario municipal, la Concejalía de Patrimonio Cultural encargó a la empresa tinerfeña Cúrcuma, en noviembre de 2023, un estudio completo del monumento y la elaboración del proyecto de conservación y restauración.
El estudio de Cúrcuma reveló que el monumento ya había sido intervenido varias veces antes de incluirse en el inventario. En esas ocasiones se repintó por completo, probablemente porque la pintura original se había deteriorado con el tiempo.
Debido a estas intervenciones y a la exposición a la intemperie, la pintura no resistió. Se aplicó una segunda capa de pintura sintética que, con el tiempo, también se estropeó. Esta última capa muestra un claro deterioro causado por la luz solar excesiva, la humedad y los cambios de temperatura.
Todo esto ha provocado que el monumento esté ahora en mal estado, principalmente por las condiciones climáticas. Presenta musgo y vegetación, ataques de insectos en la madera, polvo, grafitis, grietas por los cambios de temperatura, óxido en las partes metálicas, problemas de intervenciones anteriores y pequeñas pérdidas de material, según el área de Patrimonio Cultural.
Debido a esta situación, el Ayuntamiento decidió precintar el monumento en junio de 2025 por seguridad y a petición de los vecinos. Actualmente, el monumento sigue en su lugar y precintado, ya que no hay ninguna instalación pública adecuada y con el espacio suficiente para trasladarlo.
Desde ese momento, la concejalía pidió a Cúrcuma que actualizara el presupuesto para la restauración, que finalmente se fijó en 47.185,95 euros, y empezó a buscar financiación. Se solicitó al Cabildo de Tenerife que incluyera esta intervención en el Programa Insular de Patrimonio Histórico 2023-2027. La solicitud fue aprobada, y el Ayuntamiento recibió una subvención de 23.592,98 euros (el 50% del coste) con un plazo de ejecución de 4 años. Esta ayuda fue notificada en diciembre de 2025.
Por su parte, el Ayuntamiento aporta el 50% restante del presupuesto, además de cubrir los gastos del análisis técnico y la elaboración del proyecto de restauración, y se encarga de contratar los trabajos.
En este sentido, el concejal de Patrimonio Cultural quiso resaltar la importancia de la colaboración entre instituciones. "Esta cooperación demuestra que cuando las instituciones trabajan juntas, el patrimonio se fortalece", afirmó.
Sobre el inicio de los trabajos, Adolfo Cordobés explicó que "una vez que el presupuesto municipal esté aprobado de forma definitiva, la Concejalía de Patrimonio Cultural pondrá en marcha los trámites técnicos y administrativos para contratar las obras". Añadió que "la voluntad del Ayuntamiento es formalizarlos lo antes posible".
En cuanto al proyecto de restauración, el concejal destacó que "se ajusta a los criterios más exigentes del patrimonio industrial". Se trata de una restauración completa que busca consolidar los materiales, eliminar lo que lo está deteriorando, devolverle su aspecto original y aplicar tratamientos compatibles, reversibles y de alta calidad.
Además, señaló que "la restauración no será el final, ya que se creará un plan de conservación preventiva con pautas de vigilancia, mantenimiento regular y control de los factores que puedan deteriorarlo".