
La Feria de Artesanía de Pinolere reafirma su papel como baluarte del patrimonio inmaterial en Canarias
La 41ª edición de la Feria de Artesanía de Pinolere, en La Orotava, se consolida como un referente clave en la preservación del patrimonio inmaterial y los oficios tradicionales de Canarias con la participación de cerca de 200 profesionales.
La 41ª edición de la Feria de Artesanía de Pinolere, en La Orotava, ha vuelto a consolidarse este fin de semana como el epicentro de la preservación del patrimonio inmaterial en Canarias. Tal y como recoge la información difundida sobre el evento, el Parque Etnográfico se ha transformado en un punto de encuentro para cerca de 200 profesionales que reivindican la vigencia de los oficios tradicionales frente a la estandarización industrial.
El evento, que cuenta con 164 expositores —incluyendo 40 dedicados al sector gastronómico—, trasciende la mera exhibición comercial para convertirse en un ejercicio de pedagogía social. La afluencia de público, facilitada por un servicio de transporte gratuito desde el casco urbano, permite un relevo generacional en la apreciación de disciplinas como la alfarería, la cuchillería, la cestería y, de manera central en esta convocatoria, la carpintería. La presencia de figuras veteranas del sector, que regresan al recinto tras décadas de ausencia, subraya la importancia de la transmisión oral y técnica de conocimientos que, de otro modo, corren el riesgo de desaparecer.
Más allá de la actividad comercial, la feria ha servido de marco para el reconocimiento institucional. La Asociación Cultural Pinolere ha otorgado sus distinciones ‘Cho Feriantes de Honor 2026’ a personalidades y entidades como Manuel Domínguez, el Liceo de Taoro y Transportes Paluper, mientras que el Premio Artesanía y Patrimonio ‘Villa de La Orotava’ ha recaído en la Asociación-Celebración San José y su Banda de Música de Carpinteros y Familiares. Estos galardones no solo premian trayectorias individuales, sino que ponen en valor el tejido asociativo que sostiene la cultura popular en el archipiélago.
El componente divulgativo se completa con una oferta expositiva que analiza la madera desde perspectivas históricas, artísticas y fotográficas, complementada por demostraciones en vivo, como las del maestro tornero José Luis Santos. La singularidad de esta edición también se manifiesta en proyectos de gran formato, como la construcción de un trompo de madera de ciprés de dimensiones extraordinarias, una pieza que simboliza el esfuerzo por mantener vivas las destrezas manuales.
La sostenibilidad también ha tenido su espacio a través de artesanos que integran la economía circular en su proceso creativo, reutilizando materiales destinados al desecho para la creación de objetos funcionales y decorativos. Con una programación que se extiende durante tres jornadas, Pinolere reafirma su papel como baluarte de la identidad canaria, demostrando que el interés ciudadano por los saberes ancestrales sigue siendo un motor capaz de movilizar a miles de personas en torno a la artesanía.