
La Regata Canarias-Madeira zarpará el 1 de septiembre desde Santa Cruz de Tenerife
La vigesimocuarta edición de la Regata Internacional Canarias–Madeira zarpará el próximo 1 de septiembre desde Santa Cruz de Tenerife con una treintena de cruceros que recorrerán 262 millas náuticas hasta Funchal.
La vigesimocuarta edición de la Regata Internacional Canarias–Madeira, un evento que trasciende lo puramente deportivo para consolidarse como un pilar en la diplomacia náutica entre ambos archipiélagos, volverá a unir las costas atlánticas el próximo 1 de septiembre. Según la información facilitada por la organización, la prueba partirá desde el puerto de Santa Cruz de Tenerife, reafirmando el papel de la capital tinerfeña como nodo estratégico en las rutas de navegación de altura.
Este encuentro, que cuenta con el respaldo institucional de entidades como la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife y diversas federaciones de vela de España y Portugal, mantiene viva una tradición iniciada en 1978. La competición, que desde 1991 alterna sus puntos de partida entre Gran Canaria, Lanzarote y Tenerife, se ha erigido históricamente como el vínculo deportivo más longevo entre las regiones ultraperiféricas de la Macaronesia.
Para esta convocatoria, la flota estará compuesta por una treintena de cruceros de entre 11 y 16 metros de eslora, tripulados por cerca de 150 regatistas. El desafío técnico consiste en completar una travesía de 262 millas náuticas (aproximadamente 485 kilómetros) hasta Funchal. Las estimaciones meteorológicas prevén vientos del noreste de entre 15 y 20 nudos y un estado de la mar con olas de metro y medio, factores que determinarán el ritmo de la flota. Se calcula que los barcos más rápidos podrían alcanzar el puerto de destino en 35 horas, mientras que el grueso de los participantes completaría el trayecto en un margen de hasta 48 horas.
La logística del evento, coordinada por el Clube Naval do Funchal y el Real Club Náutico de Tenerife, culminará con la ceremonia de entrega de trofeos el 5 de septiembre en la sede lusa de Quinta Calaça. Más allá de la competición, esta regata subraya la importancia de la cooperación transfronteriza en el Atlántico, uniendo esfuerzos de la Marina Portuguesa y las administraciones portuarias de ambos territorios para garantizar la seguridad y el éxito de una de las travesías oceánicas con mayor solera del calendario náutico regional.