Interceptadas 15 introducciones de droga en la cárcel Tenerife II

Interceptadas 15 introducciones de droga en la cárcel Tenerife II

Recurso: El Día

La Guardia Civil y funcionarios de prisiones han interceptado a quince reclusos que intentaban introducir diversas drogas en el Centro Penitenciario Tenerife II desde principios de 2025.

La persistencia del desafío que supone la introducción de sustancias estupefacientes en los centros penitenciarios, a menudo mediante métodos de alto riesgo, ha motivado una serie de intervenciones significativas en Tenerife. Según datos facilitados por la Guardia Civil, agentes de este cuerpo, en colaboración con funcionarios de prisiones, han interceptado a quince reclusos que intentaban introducir droga en el Centro Penitenciario Tenerife II, la principal cárcel de la isla.

Esta operación subraya la constante vigilancia necesaria para contrarrestar técnicas como el "body packing", un método peligroso que implica la ocultación de drogas en cavidades corporales. La rotura de los envoltorios internos puede provocar intoxicaciones graves o incluso la muerte del portador, dependiendo de la sustancia y la cantidad.

Los protocolos de seguridad se activan de forma coordinada entre la Sección de Seguridad del centro penitenciario y la Guardia Civil, especialmente cuando los internos regresan de permisos carcelarios o visitas vis a vis. Ante la sospecha de que un recluso pueda portar droga, se procede a una exploración inicial con perros antidrogas y un cacheo corporal. En caso de falta de cooperación o persistencia de dudas, los agentes pueden trasladar al interno a un centro médico para la realización de pruebas de rayos X, con el fin de localizar cualquier objeto extraño oculto.

Desde el inicio de 2025 hasta la fecha, se han registrado quince intervenciones con resultado positivo, detectándose diversos tipos de estupefacientes como heroína, crack, cocaína o pastillas anabolizantes. Entre los casos más destacados, se encontró en una ocasión un total de 100 gramos de crack distribuidos en varios envoltorios ocultos en el cuerpo de un interno. En la intervención más reciente, efectuada el pasado mes de febrero, se aprehendieron a otro recluso más de 90 gramos de hachís y 97 pastillas de anabolizantes.

Las diligencias instruidas, junto con la droga incautada, son remitidas al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria competente. Es relevante recordar que, conforme al artículo 368 del Código Penal vigente, los implicados en delitos de tráfico de drogas que causen grave daño a la salud, como la heroína, el crack o la cocaína, pueden enfrentarse a penas de prisión de tres a seis años. La jurisprudencia del Tribunal Supremo, además, contempla la posibilidad de agravar estas penas si se demuestra que la droga estaba destinada a la distribución entre varios internos o a la venta dentro del centro, o si se acredita la participación de las visitas en la comisión del delito.