Garachico celebra su multitudinaria romería de San Roque entre el fervor popular y el homenaje a Carlos Acosta

Garachico celebra su multitudinaria romería de San Roque entre el fervor popular y el homenaje a Carlos Acosta

Recurso: Diario de Avisos

La romería de San Roque en Garachico reunió a cerca de 14.000 personas en una jornada marcada por el éxito organizativo, el bienestar animal y un emotivo homenaje al fallecido escritor Carlos Acosta.

La reciente celebración de la romería en honor a San Roque en Garachico, tal y como recogen las crónicas locales, ha puesto de manifiesto la capacidad de resistencia de las tradiciones populares frente a la adversidad climática y el peso de la pérdida personal. A pesar de los pronósticos meteorológicos que auguraban cielos cubiertos y precipitaciones en el norte de Tenerife, la jornada del 16 de agosto se desarrolló bajo una intensa insolación, permitiendo que el municipio completara sus festejos patronales con una afluencia cercana a los 14.000 asistentes, según estimaciones de la Policía Local.

El evento, que constituye uno de los hitos etnográficos más antiguos de la isla, estuvo marcado este año por una modificación en su horario. Con el objetivo de optimizar el bienestar animal, el recorrido se adelantó una hora, permitiendo que el retorno de las reses a sus instalaciones se produjera con mayor celeridad. La comitiva, integrada por 31 carretas de gran formato y 15 de menor tamaño, recorrió el casco histórico acompañada por diversas agrupaciones folclóricas y parrandas, en un despliegue que subraya la importancia de la identidad cultural en la gestión del patrimonio inmaterial canario.

Sin embargo, el ambiente festivo se vio condicionado por el fallecimiento de Carlos Acosta, figura literaria y docente vinculado estrechamente a la Villa y Puerto. La comunidad garachiquense integró el duelo en el propio ritual procesional, realizando una parada frente al domicilio del autor en la calle Pérez Zamora. En este punto, se llevó a cabo un acto de homenaje espontáneo que incluyó una oración oficiada por el párroco Marcos García y la lectura de versos dedicados por Acosta a la festividad durante el periodo de restricciones sanitarias por la pandemia.

Desde una perspectiva logística, la jornada exigió un despliegue preventivo notable. Las altas temperaturas registradas durante el mediodía obligaron a los servicios de Cruz Roja y al puesto de mando avanzado a intervenir en varios casos de indisposición por calor, mientras los asistentes mitigaban los efectos del sol mediante el uso de recursos tradicionales y la hidratación constante.

Tras el regreso de la imagen a la parroquia de Santa Ana a las 17:00 horas, la festividad concluyó con una velada musical que se extendió hasta la medianoche. Este tipo de celebraciones no solo actúan como motor de cohesión social, sino que también representan un desafío organizativo para las administraciones locales, que deben equilibrar la afluencia masiva de visitantes con la preservación de la seguridad ciudadana y el respeto a las normativas de bienestar animal, elementos que, en esta edición, han sido protagonistas de la gestión del evento.