La Romería de San Isidro en La Victoria de Acentejo reúne a 10.000 personas y reafirma la identidad cultural del norte de Tenerife

La Romería de San Isidro en La Victoria de Acentejo reúne a 10.000 personas y reafirma la identidad cultural del norte de Tenerife

Recurso: El Día

La cuadragésimo quinta edición de la Romería en honor a San Isidro Labrador en La Victoria de Acentejo reunió a cerca de 10.000 personas, consolidándose como un pilar fundamental para la preservación de la identidad cultural y la cohesión social en el norte de Tenerife.

La vitalidad de las celebraciones populares en el norte de Tenerife ha quedado patente este pasado fin de semana, consolidándose como un motor de cohesión social y preservación etnográfica. Tal y como recoge la información difundida sobre los eventos del pasado 29 de agosto, La Victoria de Acentejo congregó a cerca de 10.000 asistentes con motivo de la cuadragésimo quinta edición de la Romería en honor a San Isidro Labrador, un evento que se erige como el eje central de la agenda festiva estival del municipio.

Más allá de la afluencia masiva, la jornada destacó por la participación activa de colectivos vecinales y agrupaciones folclóricas, elementos que, según el regidor local, Juan Antonio García Abreu, resultan fundamentales para la transmisión del legado cultural y el fortalecimiento de la identidad comunitaria. La implicación del tejido asociativo no solo garantiza la viabilidad técnica de un despliegue que incluye el tránsito de numerosas carretas por el casco urbano, sino que refuerza el papel de estas festividades como espacios de integración intergeneracional.

En este sentido, la concejalía de Fiestas, encabezada por Yurena Gutiérrez, ha subrayado la relevancia de esta cita dentro del calendario regional, situándola como un referente de la cultura tradicional canaria. Este tipo de manifestaciones, que combinan la liturgia religiosa con la expresión folclórica y la gastronomía local, cumplen una función esencial en la salvaguarda del patrimonio inmaterial de las islas, permitiendo que las costumbres rurales mantengan su vigencia frente a la estandarización de los modelos de ocio contemporáneos. La alta participación registrada este año confirma la tendencia de recuperación y puesta en valor de las romerías como elementos vertebradores de la vida pública en los municipios del norte insular.